Juliana Oxenford muy grave

La reconocida periodista Juliana Oxenford atraviesa lo que parece ser una crisis mental alarmante. Sus recientes comportamientos públicos han dejado a todos en shock, pues ya no se comporta como alguien que mantiene la cordura en el día a día.

Mediante su cuenta personal de X, la comunicadora soltó insultos que ninguna persona con estabilidad emocional escribiría. “Perra, basura, hija de puta, maldita. Solo falta que los haters de Porky me amenacen con violarme con un morrocoy. No me sorprendería”, escribió sin filtros ni sentido común.

Una fijación peligrosa

Más allá de estos exabruptos, la periodista dirige constantes ataques contra el candidato Rafael López Aliaga. Lo hace repitiendo comentarios de cuentas falsas, conocidas como trols, quienes lo llaman “enfermo”. Esta conducta muestra una obsesión que raya en lo patológico y que preocupa a sus seguidores de siempre.

Muchos analizan que su actual situación personal podría explicar este cambio tan negativo. La periodista se separó hace poco tiempo y ahora vive sola con sus dos hijos. Es evidente que este proceso familiar la ha golpeado muy fuerte, llevándola a actuar de una forma tan tóxica frente a sus televidentes.

Obsesiones y lealtades cuestionables

El patrón de conducta de la mujer de prensa es bastante claro para quienes la siguen desde hace años. Antes mantenía una obsesión constante contra Keiko Fujimori y ahora ha trasladado todo ese odio hacia Rafael López Aliaga. Parece que necesita un enemigo para poder mantenerse relevante en su trabajo diario.

Por si fuera poco, sigue defendiendo contra todo pronóstico a la ONPE. A pesar de las graves denuncias, ella mantiene su apoyo a este organismo y a la gestión de su cuestionado jefe, Piero Corvetto. Resulta increíble que ignore todas las pruebas de corrupción que el público ha señalado durante los últimos tiempos.

Un futuro incierto

La salud mental de quienes informan es vital para el país. Cuando una figura pública pierde los papeles de esta manera, el daño que causa a la sociedad es inmenso. Es momento de cuestionar seriamente si ella debe seguir frente a una pantalla. La audiencia merece respeto y, sobre todo, comunicadores que actúen con equilibrio y profesionalismo absoluto. La situación de la periodista no puede seguir siendo ignorada por los medios de comunicación responsables.

Articulo Previo

Se habria fugado

Siguiente Articulo

Empresario mafioso es el traidor de la patria

Tambien te podria interesar..

Mira porque el nuevo presidente es un enf3rmo

¡Atención Perú! Lo que acaba de pasar en el Congreso no tiene nombre y debe ponernos a todos los pelos de punta. En una decisión que parece una broma de mal gusto, pero que es […]