¡Un verdadero insulto para todos los peruanos! El anciano encargado de la presidencia, José María Balcázar, se fue de viaje a Europa y gastó una fortuna. Lo peor de todo es que no viajó solo, sino que decidió llevar a sus hijas con la plata de nuestros impuestos.
Mientras el pueblo sufre por la falta de dinero, este señor armó un viaje de lujo que nos costó más de 271 mil soles. Una comitiva enorme pagada con el sudor de la gente trabajadora que apenas tiene para comer.
Hijas viajeras con pase de lujo
Al principio se dijo que viajaría poca gente por temas de trabajo, pero al final la lista creció de forma escandalosa. Trece personas se subieron al avión con dinero del Estado, incluyendo a las hijas del mandatario, Tania y Ana Balcázar.
Estas jóvenes se sumaron de lo más feliz al grupo que entró al Vaticano, rompiendo las reglas del protocolo. Es una total infamia que se usen los fondos públicos para darle vacaciones de reyes a la familia del presidente.
Hoteles caros y paseos cancelados
El presidente y su esposa se quedaron en la casa del embajador en Italia, pero los demás invitados tuvieron un trato de lujo. Todo el resto de la comitiva se hospedó en el carísimo Gran Hotel Plaza de Roma, pagado por todos nosotros.
Para colmo, el viaje supuestamente era para trabajar, pero las reuniones importantes se cayeron por completo. Tenían una cita clave en la ciudad de París con el jefe de la OCDE, pero ese encuentro finalmente no se concretó.
Seguridad sin preparación en el avión
La lista de acompañantes guardaba más sorpresas que causan una profunda indignación en los ciudadanos. En el grupo viajaron la comandante Sarita Bravo y el coronel Manuel Vásquez, quien es el jefe de seguridad presidencial.
Lo escandaloso es que estos dos oficiales de la policía viajaron al viejo continente sin tener la capacitación especializada para proteger a altos mandatarios. Un gasto inútil que demuestra el desorden y el favoritismo dentro de este cuestionado gobierno.
La desfachatez del presidente
Al terminar su paseo por el Vaticano, el anciano mandatario no mostró ni un poco de vergüenza ante las cámaras. Al contrario, se mostró muy orgulloso de sus actividades a pesar de haber llevado a toda su familia.

“Hemos tenido dos horas prácticamente de diálogo con él“, declaró José María Balcázar tras concluir la cita con el Papa. Mientras él conversa feliz de la vida, los millones de peruanos debemos ver cómo roban el futuro de nuestros hijos.
Este viaje lleno de excesos, familiares y hoteles caros es una burla que no se puede perdonar bajo ningún motivo. El dinero público debe ser para los hospitales y los colegios, no para los caprichos del presidente de turno.
