Un verdadero terremoto político acaba de estallar en todo el país tras conocerse una acusación directa y demoledora. El actual senador Íber Maraví ha sido señalado cara a cara como un peligroso ex terrorista y asesino, dejando a millones de ciudadanos completamente paralizados ante la gravedad de los hechos descubiertos.
La verdad oculta salió a la luz pública gracias al valiente testimonio revelado por el coronel PNP Max Anhuamán, respetado exjefe de la Dirección Contra el Terrorismo. La revelación apunta al sangriento ataque ocurrido en el puesto policial de Vilcashuamán, un episodio oscuro marcado por la muerte y el dolor.
El agente Carlos Díaz, único policía sobreviviente de aquella terrible matanza terrorista, rompió el silencio con una afirmación que hiela la sangre de cualquiera. El efectivo policial acusó directamente al senador Íber Maraví como asesino tras haber sido testigo presencial de la brutal emboscada armada en la zona andina.
Según el estremecedor testimonio citado por Anhuamán, el agente Díaz confirmó que vio a Maraví dando órdenes junto a Edith Lagos, Carlota Tello y Julio César Mezzich. Estas tres personas fueron conocidas figuras del grupo Sendero Luminoso, temidas cabecillas que sembraron el pánico absoluto durante los años más sangrientos de la historia nacional.
Este gravísimo señalamiento no surge de la nada ni es una simple casualidad dentro del turbulento escenario político. Documentos oficiales de la policía demuestran que un atestado de mayo de 1981 incluye a Maraví en la lista de no habidos, vinculándolo a violentos ataques con piedras a hoteles e incendios callejeros en Ayacucho.
Los lazos con el pensamiento extremista tampoco se borraron con el paso del tiempo ni con los cargos de poder alcanzados. Se reveló además que familiares cercanos de Maraví aparecieron inscritos en los planillones del Movadef, grupo considerado por las autoridades como el brazo político directo del senderismo en las calles peruanas.
Asimismo, durante su polémica etapa como ministro de Trabajo en el régimen de Pedro Castillo, Maraví facilitó la inscripción oficial de la Fenatep. Este gremio de maestros siempre fue duramente cuestionado por expertos en seguridad nacional debido a sus evidentes nexos ideológicos con sectores radicales que operan en las sombras.
Todo este escándalo de proporciones mayúsculas volvió a encenderse con fuerza durante un acalorado debate verbal dentro de las instalaciones del Congreso. El coronel Anhuamán advirtió con firmeza que los constantes gritos y ataques del legislador solo buscan desviar la atención pública de este oscuro y sangriento pasado subversivo.

Las víctimas del terrorismo y sus familias exigen una respuesta inmediata de los tribunales de justicia ante semejante revelación. El país entero exige una profunda investigación penal contra el senador, pues un personaje con acusaciones tan espantosas de asesinato y terrorismo jamás debería caminar impune por los pasillos del poder político.
