¡Una verdadera cacería mediática ha estallado sin piedad ni vergüenza! Toda nuestra solidaridad absoluta va con Beto Ortiz, quien hoy resiste una arremetida feroz y cobarde. El conocido conductor de televisión se encuentra bajo el fuego cruzado de un grupo de periodistas alineados con la izquierda caviar.
Personajes como Marco Sifuentes y Pedro Salinas han desatado una campaña de odio brutal en su contra. Este ensañamiento solo busca castigar a quien tuvo la valentía de poner al descubierto una infamia inaceptable. El periodista no dudó en señalar directamente las mentiras fabricadas contra personas inocentes.
Todo comenzó cuando Ortiz denunció la jugada sucia de la activista Paola Ugaz contra el querido padre Omar Sánchez. El sacerdote, ampliamente reconocido por ayudar a los más necesitados, fue víctima de difamaciones intolerables. Destapar la verdad causó la furia inmediata de quienes se creían intocables.
Para la izquierda caviar, la verdad resulta un golpe mortal que no pueden perdonar bajo ningún motivo. Por eso decidieron atacar en manada al conductor, usando sus plataformas digitales para destruirlo moralmente. Quieren silenciar a toda costa una voz que no se arrodilla ante sus manipulaciones.
Ante esta lluvia de insultos y desprestigio, Beto Ortiz alzó la voz para desenmascarar el plan de sus enemigos. El periodista acusó con firmeza a estos sectores de desviar la atención para no admitir la grave difamación cometida. Su denuncia dejó en evidencia la hipocresía de los falsos defensores de la moral.
Las palabras de Ortiz fueron un proyectil directo: “Como ha quedado al descubierto esta historia, este montaje, este muñeco que armaron en Epicentro para bajarse al ‘cura respondón de la derecha bruta y achorada’, entonces ahora, para distraer, convierten a Paola Ugaz en la víctima. ¡Qué astutos que son!”.
Con esa contundente declaración, Ortiz desarmó la estrategia de quienes buscan cambiar el foco hacia un supuesto acoso. La intención real de este grupo es proteger a Ugaz e ignorar las mentiras contra el sacerdote. El cinismo de estos comunicadores ha quedado expuesto ante los ojos de todo el país.
El fuego aumentó todavía más tras una polémica entrevista que Ortiz emitió en su espacio de Willax Televisión. En dicha edición se presentó Javier Cipriani para defender públicamente a su hermano, el exarzobispo Juan Luis Cipriani. El invitado desmintió supuestos encubrimientos en casos de abuso sexual.
Esa entrevista desató la ira total del bando contrario, multiplicando los ataques coordinados contra el conductor. No soportan que en la televisión se dé voz a versiones distintas a las que ellos imponen a diario. Por eso recurren a la agresión verbal desmedida y al linchamiento mediático constante.
La persecución contra Beto Ortiz es indignante y no debe ser tolerada bajo ninguna circunstancia. La libertad para investigar, contrastar opiniones y decir las cosas claras debe defenderse con fuerza. Todo el respaldo se mantiene firme frente a las mentiras de quienes buscan aplastar a la prensa independiente.
