Asi le arruinaron la vida a las Astengo
¡Agárrense fuerte! El terremoto político que sacude al Perú está a punto de dejar una víctima de alto perfil, y no es otra que la controversial «activista» y actriz Tatiana Astengo. Lo que era un secreto a voces entre pasillos políticos, hoy se convierte en una aterradora realidad para ella: ¡se le acaba la mamadera!
La noticia que la deja helada y al borde del pánico es que el Ministerio de Cultura tiene los días contados. ¡Sí, escucharon bien! Varios de los candidatos presidenciales que están pisando fuerte en las encuestas y tienen una chance real de sentarse en Palacio de Gobierno coinciden en algo: ¡Hay que eliminar ministerios inútiles! ¿Y adivinen cuál está en la mira? ¡El de Cultura!
La ciudadanía está harta de que esta cartera no haya servido, supuestamente, para otra cosa que no sea darle techo y un sueldo a una tropa de supuestos «artistas» y «gestores» que, en lugar de promover el verdadero folclore y la historia nacional, se han dedicado a impulsar su propia ideología trasnochada y a vivir del cuento a costa de nuestros impuestos. ¡Una verdadera burla!
Y claro, cuando se habla de supuestos «artistas holgazanes» que han hecho de la militancia política su mejor papel, el nombre de Tatiana Astengo salta inmediatamente. La seudo actriz, conocida más por sus dardos venenosos contra la Policía Nacional y su incesante «hate» de odio hacia todo el que no piense como ella, parece haber mordido la mano que (indirectamente) la alimentaba.
La Astengo, siempre tan bocona en redes sociales, no pudo contenerse ante la noticia. Cuando el candidato presidencial Carlos Espá del partido Sí Creo declaró en una entrevista con Diario Correo que «definitivamente vamos a eliminar ministerios», incluyendo el de Cultura, la actriz lanzó un comentario que ahora le explota en la cara: «Uno menos. Descartado él y su gente.” ¡Qué ironía! Ella misma celebra el inicio del fin de su fuente de ingresos.
Mientras la gente trabaja duro en la calle, la Astengo se ha dedicado a ser una «activista» full-time, lanzando mensajes incendiarios y denigrando a nuestras fuerzas del orden, que arriesgan su vida por la seguridad de todos. ¿Y ahora qué va a hacer? ¡Se le acabó el púlpito y, lo que es peor, el cheque!

El panorama es desolador para ella. Sin el paraguas del Ministerio de Cultura, ¿dónde encontrará cobijo? ¿Quién le va a pagar por ese activismo que tanto la apasiona? La realidad es cruda: ¡Tatiana Astengo se quedará en la calle! El Perú le está pasando la factura a esos «artistas» que creyeron que podían vivir toda la vida de la política, sin aportar nada sustancial a la verdadera cultura. ¡El show se terminó, Astengo!



