Butters se quemo tras lo lo que dijo sobre los LGTB
¡Lo que nadie vio venir ocurrió en pleno programa en vivo! Phillip Butters, uno de los comunicadores más controversiales del Perú, volvió a encender la pradera mediática con unas declaraciones que nadie habría anticipado.
Esta vez, el escenario fue un canal evangélico, donde fue entrevistado por Fabrizio Escajadillo, en lo que parecía ser otra aparición con su conocido tono intransigente sobre temas de género y familia. Sin embargo, lo que se desató en esa entrevista fue un verdadero terremoto ideológico que ha dejado a propios y extraños en estado de shock.
Desde el primer momento, Butters dejó claro su firme rechazo al matrimonio igualitario con una frase que ya ha empezado a viralizarse: “El matrimonio es hombre y mujer y eso no lo cambia nadie”. Palabras que, sin duda, encajan con el perfil que ha mantenido durante años. No obstante, el periodista sorprendió al desviarse de su típico discurso cargado de confrontación para ofrecer una postura que, aunque aún conservadora, mostró una apertura jamás antes vista.
Hablando desde el punto de vista legal y civil, Butters reconoció que si bien el matrimonio debe seguir siendo entre hombre y mujer, las parejas del mismo sexo pueden –y deberían– tener derecho a una unión civil contractual. ¡Sí, leyó bien! Phillip Butters, el mismo que en más de una ocasión ha sido blanco de críticas por sus posiciones tajantes contra la comunidad LGTB, ha dado su visto bueno a una forma legal de unión para homosexuales.
“No hay ningún problema que lo firmen. Es una relación económica”, dijo con naturalidad, como si no acabara de decir algo que rompería su propio esquema ideológico. Lo más escandaloso, sin embargo, fue cuando acusó a los evangélicos de haber sido “engañados” respecto a este tipo de contrato civil, dejando en el aire una crítica a sus propios aliados conservadores.
Y por si esto fuera poco, Butters fue más allá y declaró que los homosexuales en el Perú ya pueden adoptar y que la adopción “es un acto de amor”. ¡Increíble! ¿Es este el mismo Phillip Butters que años atrás dijo que patearía a dos lesbianas si las veía besarse en el nido de su hija? ¿El mismo que calificó de inaceptable la interacción de travestis con niños? Todo indica que sí, pero con un giro que nadie esperaba.

Los analistas ya se preguntan si este cambio se debe a un cálculo político, una estrategia para suavizar su imagen o una verdadera transformación personal. ¿Está Butters lavando su rostro conservador? ¿O simplemente está jugando una nueva carta en el tablero mediático?
Lo cierto es que su declaración final lo dijo todo, y dejó a miles con la boca abierta:
“No tengo problema en que dos hombres o dos mujeres firmen un contrato de unión civil. No se trata de amor, se trata de derechos”.



