La entrega de credenciales presidenciales a Keiko Fujimori desató una verdadera tormenta en los medios. La conocida periodista Juliana Oxenford no pudo ocultar su enorme fastidio ante lo que consideró un despliegue exagerado. Sus gestos y palabras demostraron una rabia evidente que dejó a los televidentes completamente sorprendidos.
La molestia de la conductora fue total al ver la magnitud del evento oficial. Para ella, la ceremonia pareció un festejo personal y no un acto formal del Estado. La periodista criticó el ambiente de la celebración y comparó la transmisión con los eventos más caros del entretenimiento.
“Una cobertura realmente digna de ser comparada a fiestas como el mismísimo Óscar, ¿no? Para recibir credenciales lo que se vendrá el 28 de julio”, lanzó con ironía. La rabia se notaba en cada expresión mientras miraba las imágenes de su rival política.
Oxenford continuó con sus ataques asegurando que todo parecía un show armado para las pantallas. Para la comunicadora, el lujo y los detalles de la ceremonia eran una burla total. Su tono de voz subía a medida que avanzaba en sus comentarios contra la ganadora.
“Ah, yo decía esto es un mitin político, esto es una especie de matrimonio realmente, una boda“, comentó con desprecio. La periodista insistió en que el evento rompió todos los límites de la modestia que se espera de una autoridad pública.
Incluso se burló de las palabras románticas que la nueva presidenta utilizó en su discurso de asunción. La conductora no soportó el mensaje de unidad y consideró que todo era una simple actuación frente a las cámaras de televisión.
“Keiko Fujimori ha dicho que se ha casado con el Perú. Ojalá que sea un matrimonio, en todo caso, donde prime la lealtad, el respeto, el reconocimiento a los derechos del otro”, afirmó de forma desafiante.
La furia de la periodista llegó a su punto más alto al hablar sobre las promesas de la líder. Según Oxenford, el discurso oficial ocultaba intenciones falsas que la gente del pueblo no lograba ver a simple vista.
“Porque ha hablado hasta de derechos prácticamente humanos, ¿no? Solamente faltaba decir: ‘Ya, ya estoy lista para derogar esas malditas leyes prohíben’. Pero no, a tanto no llegó”, sentenció la conductora con amargura.
Este ataque recuerda las viejas críticas que la periodista lanzaba contra Fujimori en la campaña electoral. En ese tiempo, Oxenford ya mostraba un rechazo absoluto y calificaba a la mandataria con adjetivos que encendían las redes.
“Keiko Fujimori es una cínica, no se puede intentar borrar su historia política haciéndose la tontita y sonriendo para la cámara“, recordaba la comunicadora. Para ella, esa sonrisa es solo una máscara para engañar a los ciudadanos.
También la acusó de haber traicionado a sus propios familiares para lograr el poder absoluto. El rencor de la periodista quedó grabado en la mente de sus seguidores, quienes no olvidan sus fuertes ataques pasados.
“A PPK le cortó la cabeza porque no le perdonó que el hermano, Kenji Fujimori, hubiese estado negociando el indulto de su padre“, atacó sin piedad. Con esto, buscaba destruir la imagen que la presidenta intenta mostrar ahora.
Finalmente, Oxenford comparó la actitud de la mandataria con la de otros líderes para hacerla quedar mal. El odio político de la conductora parece no tener fin ahora que ve a su enemiga en el sillón presidencial.
“Así como participas con decencia, pierdes con decencia“, sostuvo la periodista para restarle valor al triunfo de Keiko Fujimori. La batalla entre la televisión caviar y el nuevo gobierno recién empieza y promete ser un escándalo total.
