El mundo del espectáculo nacional está que arde con la noticia que todos esperaban confirmar. La actriz Mayra Couto vive hoy su peor pesadilla profesional tras haber quedado fuera de la serie más exitosa del país.
Después de años de éxito, la recordada Grace parece haber tocado fondo y la justicia del público es implacable. Su salida definitiva de Al fondo hay sitio es el precio más alto que le toca pagar.

El desplante de la producción
La actriz confesó con mucha tristeza que los teléfonos dejaron de sonar para ella y que nadie la buscó. “No me llamaron. Entiendo que mi personaje sola no genera mucho interés”, admitió la misma Mayra Couto.
Parece que los productores se dieron cuenta de que el público no olvida los ataques injustificados. La falta de trabajo es hoy su realidad más dura después de haber estado en la cima de la fama.
Las mentiras que destruyeron una carrera
Todo este escándalo comenzó cuando ella lanzó acusaciones gravísimas contra su compañero de actuación, el querido Andrés Wiese. Mayra intentó manchar la imagen de su pareja en la ficción con denuncias que resultaron ser falsas.
Este comportamiento, impulsado por un feminismo que muchos consideran exagerado, terminó por cerrarle las puertas del canal. La gente ya no cree en sus palabras y prefieren ver a otros actores en la pantalla.
La victoria total de Andrés Wiese
Mientras Mayra sufre por no tener trabajo, la justicia le dio la razón al popular “Ricolás” de manera contundente. La fiscalía no encontró ninguna prueba de acoso y decidió archivar el caso definitivamente.
Andrés Wiese siempre mantuvo la cabeza en alto y confió en que la verdad saldría a la luz muy pronto. “Hemos cumplido con demostrar ante la ley mi inocencia y que jamás cometí algún delito”, afirmó el actor.
El rechazo del público peruano
La actriz se mantiene firme en su postura de no querer trabajar con el hombre al que intentó hundir. “No aceptaría trabajar con él. No es tan fácil”, dijo ella al ser consultada sobre un posible reencuentro.
Sin embargo, el castigo más grande es que la gente ya no la quiere ver en sus hogares cada noche. El público reclama a Nicolás pero rechaza tajantemente el regreso de una persona que difamó a su compañero.
Un final solitario y sin cámaras
Mayra Couto asegura que el público pide que Grace y Nicolás regresen, pero la realidad es muy distinta. Su carrera parece estar sentenciada por haber usado temas tan delicados para atacar a un hombre inocente.
Hoy, el olvido es el peor castigo para una artista que lo tuvo todo y lo perdió por sus propios errores. El canal ya no la necesita y los seguidores de la serie celebran que la justicia se haya impuesto.
