Televisión

Mira el nuevo canal de Beto Ortiz

¡Increíble pero cierto! Cuando todos creían que las aguas estaban tranquilas en la televisión peruana, una bomba informativa explotó sin previo aviso: Beto Ortiz dejó Panamericana TV a horas de la preventa del canal y regresó, contra todo pronóstico, a Willax Televisión. Y no se trata de una salida amistosa, ni de un cambio improvisado; lo que se comenta en los pasillos es digno de un guion de telenovela política y mediática.

Fue el periodista Christian Bayro quien encendió la mecha al revelar el “rumrum televisivo” del día: Beto Ortiz no había asistido a la preventa de Panamericana porque ya tenía firmado, sellado y cerrado un contrato con Willax… ¡desde 24 horas antes! Una jugada silenciosa, quirúrgica, pero cargada de controversia.

Según Bayro, este giro repentino no solo sorprendió a la plana ejecutiva de Panamericana, sino que incluso dejó mudos a quienes daban por hecho que Ortiz sería una de las figuras estrella de su programación 2025.

LA “GUERRA DE DIVAS” QUE HABRÍA DINAMITADO TODO

Dentro de Panamericana, la versión más explosiva apunta a una supuesta “guerra de divas” que habría estallado tras bambalinas. Y en el centro del huracán, dos nombres que no necesitan presentación: Beto Ortiz y Gisela Valcárcel.

Fuentes cercanas indican que Ortiz habría mostrado abierta incomodidad por la influencia que —según él— estaría ejerciendo la “Señito” en decisiones clave del área de prensa. ¡Sí, prensa! Nada de entretenimiento.

Se comenta que la presencia de Gisela en reuniones internas habría generado tensiones crecientes, tensiones que Beto no estaría dispuesto a tolerar. Y como todos saben, cuando Ortiz no se siente cómodo, no se queda callado… ni quieto.

LA GERENCIA DE PRENSA: EL CARGO QUE HABRÍA DESATADO EL CAOS

Pero hay más. Otra versión, no menos picante, señala que Beto Ortiz había solicitado la Gerencia de Prensa, un puesto que —según su entorno— le habría sido prometido en conversaciones previas. Sin embargo, la gerente Susana Humbert no habría dado luz verde a esa petición.

¿La razón? Aquí viene la parte más delicada del asunto: el propietario del canal no estaría dispuesto a enfrentar conflictos políticos ni mediáticos, algo que, gusten o no, suele venir en combo con el estilo confrontacional del polémico conductor.

De ser cierto, el mensaje habría sido claro:
“Queremos rating… pero no juicios ni guerras con el gobierno.”

Ante esa negativa, y aprovechando el cierre de la temporada de El Valor de la Verdad, Beto habría decidido empaquetar sus cosas y abandonar el canal sin mirar atrás.

Y WILLAX LO RECIBE… PERO NO TODOS SONRISAS

El regreso de Ortiz a Willax ya es un hecho confirmado. Sin embargo, esto no significa que su llegada haya caído en gracia para todos. En los pasillos del canal de la Avenida República de Panamá ya se escucha un murmullo constante: la incomodidad de Milagros Leiva.

Ambos conductores comparten estilos fuertes, personalidades marcadas y públicos fieles… pero también egos enormes. La sola presencia de Ortiz podría generar reacomodos internos, movidas estratégicas e incluso tensiones por espacios estelares.

PANAMERICANA QUEDA RENGA… Y BUSCA PARCHE

Lo cierto es que la salida de Beto deja un vacío pesado en Panamericana. Se mencionan nombres como Carla Muschi para reforzar el área periodística, pero hasta el momento nada está confirmado.

Lo único seguro es que el terremoto mediático apenas empieza. Y como siempre ocurre cuando Beto Ortiz se mueve… la televisión peruana tiembla.

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