Mira el papelon de Juliana por Corvetto

La televisión peruana fue testigo de un momento que muchos califican como una vergüenza nacional. La periodista Juliana Oxenford, conocida por su estilo directo, esta vez mostró una cara que dejó a todos con la boca abierta. Defendió con garras y dientes a Piero Corvetto, el cuestionado ex jefe de la ONPE que ha sido señalado por miles de peruanos.

Muchos ciudadanos no pueden creer cómo una comunicadora se quiebra por alguien con tantos cuestionamientos. Mientras el pueblo exige justicia por las irregularidades en las elecciones pasadas, ella prefiere victimizar al funcionario. El descaro fue total frente a las cámaras, dejando de lado la objetividad que tanto pregona en sus redes sociales.


Las lágrimas por el cuestionado jefe de la ONPE

Oxenford no pudo ocultar su tristeza por el operativo policial realizado en la casa de Corvetto. Según ella, ver a las autoridades cumpliendo su labor es algo “inhumano” y exagerado. Parece que a la periodista le duele más un pijama que el destino de los votos de millones de peruanos que confiaron en el sistema.

La indignación en las redes sociales no se hizo esperar tras sus declaraciones. La gente se pregunta por qué tanto sentimiento por un hombre que estuvo al mando de un proceso electoral tan manchado. La defensa de Juliana suena a complicidad para muchos ciudadanos que aún sienten que les robaron la voluntad popular en las urnas.


Las frases que encendieron la polémica nacional

Durante su intervención, la periodista lanzó frases que quedarán marcadas como parte de un “papelón” histórico. Ella confesó su pena al decir: “Venía manejando triste porque hay situaciones que me parecen absolutamente injustas”. Con estas palabras, intentó poner al ex jefe de la ONPE como una pobre víctima de la persecución.

Incluso criticó el despliegue policial de las divisiones especiales que buscaban pruebas de presuntos actos ilícitos. Oxenford señaló con voz cortada: “En la casa de Piero Corvetto, en pijama con la esposa, los hijos y a mí me parece de un nivel realmente tan inhumano”. Para ella, el protocolo de la justicia es un espectáculo innecesario.


El bloque caviar se une para protegerse

Este comportamiento no es casualidad, ya que existe todo un grupo que se alinea para proteger a sus amigos. El séquito caviar ha salido en mancha a blindar a Corvetto porque saben que su caída afectaría a muchos intereses. No soportan que se investigue a fondo lo que pasó en las últimas elecciones presidenciales.

Todo este apoyo mediático tiene un enemigo en común: Rafael López Aliaga. Los caviares odian al actual alcalde de Lima porque él fue el principal perjudicado por las movidas en la ONPE. Juliana y su grupo prefieren llorar por un funcionario antes que aceptar que el proceso electoral fue un desastre total para la democracia del Perú.


Un país que no olvida ni perdona el engaño

Al final, el pueblo peruano tiene memoria y sabe quién es quién en la televisión actual. Ver a una periodista casi llorar por alguien que “metió la mano” en los votos es algo difícil de digerir. La justicia debe seguir su curso sin importar las lágrimas de los famosos que intentan limpiar la imagen de los cuestionados.

El Perú necesita transparencia y no comunicadores que se pongan del lado de los poderosos que fallaron al país. Defender a Corvetto es darle la espalda a la verdad y a la lucha contra la corrupción que tanto daño nos hace. El papelón de Oxenford quedará como un ejemplo de lo que no debe hacer un periodista serio.

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