Mira que dijo hoy por eso es repudiada por todos
¡EL ESCÁNDALO HA ESTALLADO en la televisión peruana y la furia popular arde como nunca! La autoproclamada ‘voz de la verdad’, Juliana Oxenford, ha cruzado una línea de no retorno, ganándose a pulso el repudio y la indignación de millones de peruanos al convertirse en la abogada de oficio de dos figuras que huelen a pólvora: el sentenciado expresidente Martín Vizcarra y la inhabilitada exfiscal de la Nación, Delia Espinoza. ¡Una afrenta a la justicia y a la memoria de un país cansado de la corrupción!
¿JUSTIFICACIÓN O TRAICIÓN? LA DEFENSA IMPENSABLE DE VIZCARRA 14 AÑOS DE CÁRCEL
El veredicto ha sido demoledor: 14 años de prisión para Martín Vizcarra por recibir coimas escandalosas como gobernador de Moquegua. ¡Una pena que grita justicia! Pero, ¿qué hace Juliana Oxenford? En lugar de celebrar este triunfo contra la impunidad, ¡lanza una andanada de cinismo!
La conductora de ‘Arde Troya’ admitió que, sí, «cree que él sí recibió esos pagos», pero con una maniobra retórica digna de un magician de feria, minimiza la sentencia alegando que en Perú «te condenan hasta por ideas y presunciones». ¡¿Acaso recibir millones en sobornos es una «idea»?! ¡El descaro es monumental!
Pero el verdadero dardo venenoso vino después: según Oxenford, el único objetivo de esta condena es «bajarse a cualquier adversario político» porque el Congreso teme que Vizcarra —sí, el sentenciado por corrupto— «tendría el éxito» en una futura campaña. ¡Es la teoría de la conspiración más ridícula de la temporada! La periodista está insinuando que una condena de 14 años por corrupción probada es solo una estrategia política. ¡El pueblo peruano no es tonto! Exigimos castigo para los que robaron, no excusas de pasillo.
MANOS AL FUEGO POR DELIA ESPINOZA! EL ATAQUE FEROZ AL CONGRESO
Y si su defensa a Vizcarra fue un trago amargo, su furibundo arrebato en favor de la exfiscal Delia Espinoza es la gota que ha colmado el vaso. La Comisión Permanente la inhabilitó por diez años, y Oxenford no dudó en calificarlos de «hampones» y acusarlos de un «teje y maneje» para politizar la justicia.
La periodista, con su habitual tono de cruzada personal, clamó que a Espinoza la han tratado «como si fuera una sicaria o extorsionadora» y que la están castigando «con tal de basurearla políticamente». ¡Alto ahí! La inhabilitación, que avanza hacia el Pleno, es una respuesta a graves cuestionamientos sobre sus acciones y decisiones.
Lo más grave es la justificación que ofrece para exculparla: que fue castigada por una decisión que tomó otro fiscal y que el Congreso, en un «pacto» oscuro, solo quería ir contra la «cabeza». Oxenford está defendiendo a una funcionaria de altísimo nivel que ha sido inhabilitada por un órgano constitucional, tildando el proceso de cacería de brujas.
EL PUEBLO ESTÁ HARTO: BASTA DE BLINDAR A LOS INTOCABLES
El pueblo peruano, que ha visto cómo la corrupción carcome los cimientos de la nación, no puede tolerar este tipo de periodismo. La defensa apasionada y sin autocrítica de Juliana Oxenford a figuras sentenciadas y cuestionadas es vista como una traición a la ética y a la verdad.
Al minimizar la condena de un corrupto confeso como Vizcarra y descalificar la inhabilitación de una fiscal de la Nación con gravísimas imputaciones, Oxenford no solo se equivoca, sino que se burla del clamor popular por la decencia. El repudio que ahora cosecha es el precio de elegir ser la portavoz de los intocables, en lugar de ser la voz de la justicia que el Perú tanto necesita. ¡Que quede claro: el periodismo debe fiscalizar, no blindar! ¡La indignación es total y merecida!



