Philip Butters lanzó una dura advertencia a la presidenta Keiko Fujimori y puso sobre la mesa un tema que podría convertirse en un nuevo problema político para su gobierno. El periodista cuestionó el supuesto vínculo sentimental de la mandataria con un empresario argentino y advirtió que cualquier negocio entre este hombre y el Estado peruano podría terminar provocando una grave crisis.
Butters fue directo y pidió que el empresario no tenga ningún tipo de negocio con el Estado mientras Keiko Fujimori permanezca en Palacio de Gobierno. Su temor es que cualquier operación pueda ser interpretada como un posible conflicto de intereses o, incluso, como tráfico de influencias.
“Que no haga ningún negocio en el Perú porque eso puede terminar hasta en vacancia presidencial”, afirmó Butters, dejando una frase que encendió nuevamente la polémica alrededor de la presidenta.
La advertencia no se quedó solamente en los negocios. El periodista también cuestionó que se intente restar importancia al supuesto vínculo sentimental, recordando que las relaciones personales de los presidentes pueden terminar convirtiéndose en problemas políticos cuando existen dudas sobre transparencia y posibles intereses económicos.
“No se minimice algo que le ha traído problemas a muchísimos mandatarios: el ocultar una relación sentimental”, sostuvo Butters.
Para el periodista, Keiko Fujimori puede tener una vida privada y tomar sus propias decisiones personales. Sin embargo, considera que al ocupar la Presidencia de la República existe una responsabilidad especial frente al país.
“Al Perú sí le debe compostura, porque es la presidenta de la República del Perú, personifica la nación”, señaló.
La parte más explosiva de sus declaraciones llegó cuando Butters sostuvo que, según su versión, la relación sí habría existido, pese a que haya sido negada públicamente. “Acá nadie le ha inventado nada. Sí ha tenido una relación con este pata, ya lo quiera negar, perfecto”, afirmó.
Pero el punto central de su advertencia está en los negocios. Butters pidió que el empresario quede completamente alejado de cualquier operación con el Estado peruano, incluso si se trata de actividades privadas que puedan necesitar permisos o autorizaciones oficiales.
“Ni consultoría ni asesoría. El señor es un ‘no existe’ para ningún negocio del Perú”, sentenció.
El periodista incluso puso como ejemplo el sector financiero. Según explicó, una operación que necesite autorización de una entidad estatal podría generar sospechas y convertirse en un nuevo frente de ataque contra el gobierno.
La advertencia es clara: cualquier negocio del supuesto empresario con el Estado podría convertirse en un arma política contra Keiko Fujimori.
Y en un escenario donde la oposición y sus adversarios políticos buscan cualquier argumento para cuestionar al gobierno, Butters considera que la presidenta no debería darles ninguna oportunidad.
“Después puede haber gente que le pida reunión, que se reúne en Palacio y todo se sabe”, concluyó.
Así, una controversia que comenzó como un supuesto asunto sentimental podría terminar transformándose en un problema político mucho mayor si aparecen negocios, reuniones o decisiones oficiales relacionadas con el empresario señalado.
