El polémico programa de secretos más sintonizado del país ya tiene un nuevo rostro y la noticia ha dejado a todos con la boca abierta. Tras meses de misterio sobre el futuro del sillón rojo, por fin se conoce la identidad del hombre que intentará llenar el enorme vacío que quedó en la pantalla.
La expectativa era enorme desde que el espacio se quedó vacío en diciembre de la temporada pasada, provocando todo tipo de teorías. Nadie se esperaba este tremendo giro en la historia, que promete encender la pantalla nacional y armar un verdadero escándalo en el mundo del espectáculo.
El elegido que nadie vio venir
La gran sorpresa la dio el propio animador original al soltar el nombre del personaje que tomará las riendas del show. Para impacto de los televidentes, se trata de una figura que estuvo metida en la política local hace algún tiempo.
El anuncio cayó como un balde de agua fría para los seguidores del formato, quienes no imaginaban este cambio tan radical. “Un exalcalde va a ser el nuevo conductor de ‘El valor de la verdad’”, disparó el periodista sin pelos en la lengua para confirmar la noticia.
Pasado político y dardos venenosos
El nuevo conductor es conocido por haber manejado el distrito de Barranco y actualmente se gana la vida haciendo entrevistas en la pantalla chica. A pesar de su experiencia, su antecesor no dudó en mandar algunos comentarios bastante ácidos sobre su trabajo actual.
La presentación del nuevo jale estuvo llena de comentarios cargados de burla y de dudas sobre su verdadera capacidad para el puesto. “Estaba en un pódcast, creo, que se llamaba ‘Monstruitos y pirañas’”, comentó el comunicador de forma muy sarcástica sobre el pasado de su reemplazo.
Un deseo de suerte con mucha malicia
Fiel a su estilo directo y sin filtros, el antiguo presentador no se guardó nada al momento de analizar lo que se le viene al show. Entre risas y palabras subidas de tono, dejó en claro que la tarea no será nada fácil para el debutante.
El ambiente se puso pesado cuando se lanzó una fuerte advertencia combinada con un insulto que encendió las alarmas de la farándula. “Yo le deseo toda la suerte del mundo porque la va a necesitar”, afirmó de manera muy irónica el polémico periodista.

Una valla imposible de superar
Para cerrar con broche de oro, el antiguo dueño del programa aseguró que su sombra es demasiado grande y que nadie podrá igualar su éxito. Comparó la situación con los programas más grandes e históricos de la farándula peruana para demostrar su nivel.
El ego del comunicador quedó por todo lo alto al asegurar que existen lugares en la televisión que simplemente son sagrados. “Tengo que decirte, Martín del Pomar, que es una valla muy alta”, sentenció con total seguridad ante las cámaras de televisión.
