¡Se les cayó la careta y el plan fracasó por completo! Una oscura maniobra de la izquierda radical para abrir las puertas de la cárcel al golpista Pedro Castillo terminó en un ridículo total. Todo el país quedó en shock ante el intento desesperado por liberar a la fuerza a quien intentó destruir la democracia.
La estrategia se armó desde las sombras. El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de las Naciones Unidas lanzó un polémico documento que calificaba la prisión de Castillo como injusta. Los defensores del golpista celebraban en las calles creyendo que tenían ganada la batalla final.
Sin embargo, la verdad salió a la luz de inmediato y destruyó sus ilusiones. El abogado Aníbal Quiroga desarmó esta mentira en una entrevista demoledora. El experto dejó claro que ese papel internacional no tiene ningún valor real ni legal dentro de nuestra patria.
La izquierda quería usar este informe para exigir un indulto presidencial inmediato. Pero la ley es dura y no se tuerce por caprichos políticos. El especialista Quiroga explicó que un perdón de ese tipo solo avanza en situaciones totalmente diferentes a las del exmandatario preso.
El documento de la discordia carece de poder absoluto en el territorio peruano. El especialista sentenció con firmeza la realidad de la situación: “Ese documento, que no tiene fuerza vinculante, no puede servir de base jurídica para ninguno de estos dos aspectos”. Con esto, el sueño izquierdista se esfumó.
En el Perú rige el respeto total a la separación de poderes. El Gobierno no puede meter la mano en los tribunales para favorecer a delincuentes. Quiroga recordó un principio sagrado de la justicia: “Una orden judicial solo se revierte por otra orden judicial”.
La izquierda pretendía pisotear las leyes peruanas con un informe lleno de errores. El abogado calificó el análisis internacional como una opinión distraída. Criticó que ese grupo intente minimizar el vergonzoso golpe de Estado del siete de diciembre, pintándolo falsamente como un simple ejercicio de libertad de expresión.
Castillo no era un ciudadano común gritando en una plaza pública. Él era el jefe de Estado y el comandante supremo de las Fuerzas Armadas. Por eso, su violento mensaje para cerrar el Congreso fue un ataque directo contra la libertad de todos los ciudadanos.
Incluso dentro de la organización internacional hubo peleas. El polémico informe no se aprobó por unanimidad, sino por mayoría de votos. Esto demuestra que ni ellos mismos están seguros de lo que escribieron y que la verdad sobre el golpe de Estado es imposible de tapar.
El complot izquierdista ignoró cómo funciona la justicia. La captura de Castillo no fue un abuso. Su detención fue validada por el Congreso de la República y por el Tribunal Constitucional, dejando sin piso a los huelguistas.
Muchos se preguntan si el Gobierno podría firmar un papel y dejarlo libre. La respuesta del experto fue destructiva para los cómplices del golpista: “Castillo no está detenido porque el Gobierno ha ordenado su detención, sino porque el Poder Judicial ha ordenado su detención a pedido de la Fiscal de la Nación”.
Ninguna orden del presidente actual cambiará su celda ni detendrá los procesos en su contra. Castillo sigue usando sus redes para armar un show de victimización. El abogado aclaró que esos mensajes en internet son solo una alegoría política que el reo ni siquiera redactó.
El expresidente vive en una fantasía, pero fue vacado de forma legal. Las investigaciones revelaron que políticos de izquierda se reunieron en secreto con familiares del golpista para presionar a las autoridades y buscar su libertad.
El último manotazo de ahogado de la izquierda fracasó de forma estrepitosa. El experto sepultó las esperanzas de los manifestantes: “No es una instancia, es un grupo de trabajo, como su título lo dice, es una mera opinión, con la cual podemos disentir, y no va a tener ninguna traducción jurídica en Perú”.
