La política peruana está que arde y los ataques ya no son solo por votos. El experimentado Fernando Olivera ha paralizado a todo el país con una denuncia que ha dejado a muchos con la boca abierta.
El popular “Popy” no se guardó nada y apuntó con todo su artillería hacia un solo hombre. Según sus propias palabras, existe un plan oscuro para callarlo y sacarlo del camino de la forma más violenta posible.
Una amenaza que hace temblar a todos
La tensión llegó a su punto máximo cuando Olivera decidió señalar directamente al líder de Alianza para el Progreso. El candidato siente que su vida está en peligro y no tiene miedo de señalar al supuesto culpable.
“Quiero dejar constancia, responsabilizo a César Acuña de cualquier atentado contra mi vida que se produzca”, disparó Olivera con un tono de voz que mostraba mucha preocupación por su integridad física.
Esta fuerte acusación nace luego de los cruces que ambos tuvieron en el último debate. Al parecer, las palabras que se dijeron frente a las cámaras habrían provocado una respuesta muy peligrosa fuera de los estudios de televisión.
Persecución y reglaje en las calles
Pero las amenazas no son solo mensajes de texto o llamadas extrañas. El candidato denunció que extraños sujetos lo están persiguiendo a todos lados, algo que en el mundo del crimen se conoce como reglaje.
Debido a esta situación, su equipo de seguridad y la gente de su partido le han pedido que ya no salga a las calles. Temen que en cualquier momento alguien intente hacerle daño aprovechando la multitud de las movilizaciones.
“Mi gente, mi partido, me ha recomendado ya no tener mayores movilizaciones por cuestión de seguridad”, explicó Olivera durante una entrevista muy comentada con el periodista Beto Ortiz.
No le teme a la cárcel ni a los ataques
A pesar del miedo lógico, “Popy” Olivera asegura que no se va a quedar de brazos cruzados. Él dice que lo quieren asustar con juicios y con meterlo preso para que deje de criticar a los poderosos.
Incluso contó que le han enviado mensajes burlones para tratar de quebrarlo moralmente. Sin embargo, su respuesta fue inmediata y llena de valentía para demostrar que sigue en la pelea electoral contra viento y marea.
“Dicen que me van a llevar fruta a la cárcel; quieren que retroceda, pero aquí estoy más firme que nunca”, sentenció el candidato de la escoba con mucha fuerza y decisión.
Un compromiso hasta el final
Para Olivera, esta lucha no es solo por ganar una elección, sino que es un deber con el Perú. Él siente que tiene que limpiar la corrupción del país cueste lo que cueste, incluso si eso significa poner su pecho frente a las balas.
Por eso, recordó a los héroes de nuestra historia para dejar claro que no piensa rendirse jamás. Su mensaje busca despertar el sentimiento de los peruanos que están cansados de los políticos de siempre.
“Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho”, afirmó Olivera, usando la famosa frase del héroe Francisco Bolognesi para jurar que llegará hasta el final.
