El conocido creador de contenido Cristopher Puente Viena, apodado ‘Cristorata’, se encuentra en medio de una tormenta legal y social de grandes proporciones. Este personaje lanzó comentarios cargados de odio y racismo hacia los ciudadanos de la sierra peruana. Sus palabras, dichas en una transmisión en vivo, han causado el rechazo absoluto de todo el país.
La furia estalló cuando el sujeto atacó a los votantes de regiones como Puno, Cusco y Ayacucho. Con frases despreciables como “no comprendo qué les pasa a estos serranos” y llamar a la gente “burros de m…”, mostró un desprecio absoluto hacia la dignidad de los peruanos. Estas declaraciones, que muchos consideran un ataque directo a nuestras raíces, marcaron un antes y un después en su carrera.
Un intento desesperado por salvar su imagen
Tras la inmensa presión de miles de peruanos indignados en las redes sociales, el sujeto no tuvo más salida que intentar disculparse. En un video, trató de justificarse ante la opinión pública. “Pedirle disculpas a las personas que se han sentido ofendidas por mi comentario racista. Sí, la cagué, no me voy a excusar”, confesó con nerviosismo.
Aunque intentó hacerse pasar por un hombre que asume sus errores, sus palabras llegaron tarde. El joven admitió que “lancé un comentario nefasto”, pero el daño ya estaba hecho. La sociedad no olvida fácilmente un ataque tan cruel contra personas que solo ejercían su derecho al voto. La gente está cansada de los actos de discriminación en las plataformas digitales.
El Estado toma cartas en el asunto
El Ministerio de Cultura no dejó pasar este grave incidente por alto. La entidad emitió un comunicado tajante para poner en su lugar a quien cree que puede insultar sin consecuencias. “Rechazamos las expresiones racistas”, indicó el ministerio, dejando claro que el racismo es un delito que no se puede pasar por agua tibia en el Perú de hoy.
La respuesta de las autoridades ha sido contundente. La Procuraduría Pública ya trasladó todo el expediente a la Fiscalía Penal Especializada en Derechos Humanos. Se investigará a fondo el caso bajo el artículo 323 del Código Penal, que castiga severamente a quienes discriminan. El peso de la ley caerá con toda su fuerza sobre este creador de contenido.
Un castigo ejemplar en camino
La situación de ‘Cristorata’ es crítica y el futuro se ve muy oscuro para él. Ahora, la justicia determinará la responsabilidad penal que le corresponde tras sus ofensas. Si se le encuentra culpable, el sujeto podría enfrentar una pena de cárcel de hasta tres años.
Este caso debe servir como una advertencia para todos. Nadie tiene el derecho de humillar a sus compatriotas ni de creerse superior por tener una cámara enfrente. La justicia está demostrando que en el Perú el racismo tiene un costo muy alto y que las palabras hirientes tienen consecuencias legales reales.
