La peor noticia para este fracasado

El congresista Roberto Sánchez sufrió una humillación total en las calles de Lima. Su pomposa convocatoria a una gran marcha terminó en un rotundo fracaso que da vergüenza ajena.

El líder de Juntos por el Perú demostró que es un pésimo perdedor que no acepta la derrota. La gente le dio la espalda y no quiere saber nada de sus reclamos.

Una marcha fantasma que nadie apoyó

La marcha del quince de julio prometía llenar las calles, pero fue un desierto absoluto. Apenas llegaron entre cien y ciento cincuenta personas heridas en su orgullo político.

Debido al ridículo número de gatos de la marcha, ni siquiera pudieron caminar por las avenidas principales. Tuvieron que meterse corriendo a su local partidario para ocultar la terrible soledad de su convocatoria.

Llantos por Pedro Castillo en la sombra

Adentro del local, la desesperación fue total ante las cámaras de televisión. Sánchez y sus pocos seguidores se dedicaron a pedir la libertad del golpista Pedro Castillo, quien sigue preso por su golpe de Estado.

En ese lugar oscuro, el congresista derrotado no pudo ocultar su rabia contra Keiko Fujimori. La ira del perdedor se desbordó por completo en un discurso lleno de amenazas peligrosas contra el próximo gobierno.

Amenazas desesperadas contra la ganadora

Con los ojos llenos de furia, Sánchez lanzó advertencias que asustan a cualquiera. El político no tolera que la líder de Fuerza Popular sea quien tome el mando del país el próximo veintiocho de julio.

Sánchez gritó sin control contra la futura presidenta de la República: “Exigimos su liberación inmediata, porque este pueblo organizado se va a convertir en la peor pesadilla de un gobierno mafioso, dictador, fujimorista”.

Con estas palabras violentas, el parlamentario intentó ocultar que las calles lo abandonaron por completo. El pueblo peruano ya no le cree sus historias y prefiere el orden y la paz para el futuro de la nación.

Excusas baratas y falsas persecuciones

Para tapar su fracaso, el político inventó excusas que nadie cree en su sano juicio. Dijo que el Ministerio del Interior le quitó las garantías para marchar y que existe una campaña de odio contra sus dirigentes.

El asustado dirigente insistió con nerviosismo ante su pequeño grupo: “Porque vamos a recuperar la democracia y no pierdan la fe, compañeros, porque así, así con esta… con esta convocatoria, y eso, compañeros, que ha empezado la persecución política contra nuestros dirigentes”.

Estas palabras solo demuestran el miedo de un sector político que ve cómo se queda sin poder. La derrota ante el fujimorismo los ha dejado sin ideas y sumidos en un profundo y triste olvido popular.

Familiares desesperados buscan salvarse

En la reunión también participaron Brígida Curo y el hermano del exmandatario golpista. Juntos rogaron al presidente interino José María Balcázar para que ayude a sacar de la cárcel al preso de Barbadillo.

Al final de la tarde, quedó claro que la marcha fue un desastre total. Roberto Sánchez demostró que es un mal perdedor que prefiere el caos antes que respetar los votos de los peruanos.

Articulo Previo

Se le pudrio todo al viejo pendenciero

Siguiente Articulo

Gravisima advertencia le hizo Beto a Keiko

Tambien te podria interesar..

Se acabo todo para Balcazar

¡El Perú está al borde del abismo y la culpa es de quienes nos gobiernan! El Congreso de la República cometió una irresponsabilidad histórica al elegir como presidente a José María Balcázar. Un hombre de […]

Ni te imaginas como traiciono Antauro a Roberto Sanchez

El panorama político peruano acaba de sufrir un terremoto que ha dejado a todos con la boca abierta. Tras una humillante derrota en las urnas frente a Keiko Fujimori, las máscaras finalmente se cayeron de […]