La disputa entre el semanario Hildebrandt en sus Trece, César Hildebrandt y el empresario argentino Damián Valenzuela subió de temperatura. El empresario, señalado en el reportaje como cercano a la presidenta Keiko Fujimori, envió una carta notarial de ocho páginas y exigió una rectificación en un plazo de 24 horas.
Valenzuela negó haber recibido condenas penales por estafa y anunció que podría presentar una querella por difamación agravada contra el semanario y el periodista Eloy Marchán.
La carta que encendió la polémica
En el documento, el empresario exigió el “cese inmediato de difusión de información falsa y agraviante” y dejó abierta la posibilidad de iniciar acciones legales por la vía penal y civil.
También afirmó: “Alejandro Valenzuela Mayer nunca fue sentenciado penalmente por ningún delito en ninguna parte del mundo”.
La carta respondió a una investigación periodística que vinculó al empresario con procesos judiciales en Estados Unidos y Uruguay y que también informó sobre encuentros con Keiko Fujimori en el spa Tomyko.
La respuesta de Hildebrandt
Pero lejos de retroceder, César Hildebrandt respondió con una fuerte defensa de la investigación. El periodista reconoció un punto importante del reclamo: el caso señalado no debería ser presentado como una condena penal, sino como un proceso de naturaleza civil.
Sin embargo, sostuvo que la dimensión económica del fallo y las acciones posteriores justificaban el interés periodístico. Según explicó, existieron mecanismos judiciales destinados a procurar el cumplimiento de la sentencia.
La respuesta fue contundente y elevó todavía más la tensión: “Señor Valenzuela, adelante con sus amenazas, vaya usted al Poder Judicial”, afirmó Hildebrandt.
Un ataque directo contra el empresario
Hildebrandt fue todavía más lejos y lanzó una dura frase contra Valenzuela, al cuestionar la manera en que estaba reaccionando frente al reportaje.
“Quizá un argentino prepotente (…) logre lo que muchos han querido”, sostuvo el periodista, en una referencia que provocó especial atención por el tono utilizado.
La disputa ya no quedó solamente en una discusión sobre la información publicada. Las palabras de Hildebrandt transformaron el enfrentamiento en un abierto desafío frente a la amenaza de acciones judiciales.
El mensaje que involucró a Keiko Fujimori
El periodista también dirigió parte de su respuesta hacia la presidenta Keiko Fujimori, debido a la cercanía que el reportaje atribuye al empresario con ella.
“Quizá usted le haga otro gran favor aparte de su valiosa asesoría a la señora Fujimori”, afirmó Hildebrandt, antes de lanzar una dura comparación con hechos relacionados con el gobierno de Alberto Fujimori.
Finalmente, cerró con una frase que resume el tono de toda la respuesta: “Mientras eso suceda aquí estaremos pisando callos, visitando spas y descubriendo relaciones comprometedoras”.
Así, la amenaza de una posible querella terminó provocando una respuesta todavía más desafiante. Hildebrandt dejó claro que no piensa guardar silencio y que está dispuesto a defender públicamente el trabajo periodístico del semanario.
