El Perú entero ha sido testigo de un ataque cobarde y despiadado contra un hombre de Dios. Grupos caviares y sectores comunistas desataron una feroz persecución para manchar el honor del querido padre Omar Sánchez Portillo. No le perdonan su valentía para decir la verdad ni sus constantes advertencias sobre el peligro del comunismo.
Durante meses intentaron destruirlo inventando historias horribles para demoler su imagen pública. Toda esta maquinaria de odio se activó como una venganza directa contra sus opiniones firmes. Quisieron anularlo porque sus palabras incomodan a los enemigos de la libertad y a quienes promueven ideologías perversas en nuestra patria.
La verdad aplasta la infamia
El desenlace de esta pesadilla demuestra que la mentira tiene patas cortas frente a la justicia. Tanto la Iglesia Católica como el Ministerio Público archivaron todas las denuncias al comprobar que no existía ni una sola prueba de delito. Quedó demostrado que todo fue un montaje orquestado con mala fe para enlodar a un hombre bueno.
El propio sacerdote rompió su doloroso silencio para anunciar su victoria total ante las autoridades. En su mensaje explicó: “al no encontrarse sustento alguno, ha sido archivado”, dejando en claro que los expedientes quedaron cerrados para siempre. La justicia divina y la humana se unieron para desenmascarar a los verdaderos calumniadores.
La voz del sacerdote inocente
Fueron momentos de angustia provocados por portales mediáticos que inventaron falsos procesos para engañar a la población. El padre Omar denunció con firmeza cómo la prensa enemiga inventó mentiras que llegaron hasta Roma. Estos grupos buscaron crear un escándalo artificial para silenciar una de las voces católicas más respetadas del país.
El párroco aclaró con total contundencia la raíz de todo este perverso ataque mediático. Señaló que “por la información mediática que se difundió maliciosamente, se tuvieron que abrir procesos de investigación preliminar”. Fue una trampa armada con odio para obligar a las autoridades a indagar acusaciones sin base real.
Fe inquebrantable y pruebas en mano
A pesar de los duros ataques y la soledad del proceso, jamás perdió la esperanza ni el valor. Prefirió callar y esperar a que la verdad hablara a través de documentos oficiales e irrefutables. Soportó insultos con paciencia cristiana mientras sus enemigos celebraban por adelantado una supuesta caída que jamás ocurrió.
Con la frente en alto y el corazón en paz, el líder religioso declaró: “Ahora hago este comunicado porque tengo toda la documentación oficial que respalda mis palabras”. Ningún enemigo podrá negar los fallos oficiales que confirman su intachable conducta. La luz de la verdad brilló con fuerza sobre la oscuridad del rencor ideológico.
Solidaridad total con su obra sagrada
Toda la nación se solidariza hoy con el ángel guardián de los más pobres y desamparados. El padre Omar Sánchez entrega su vida en la Asociación de las Bienaventuranzas, cuidando a cientos de niños enfermos y ancianos abandonados. Su única falta para los caviares fue denunciar con coraje el daño del comunismo en la Iglesia.

No permitirán que el rencor de unos pocos destruya el inmenso amor que derrama en Villa María del Triunfo. El pueblo peruano no olvida a quien da la vida por los débiles y respalda su noble misión. Esta vil persecución solo ha servido para hacer más fuerte a un verdadero pastor que nunca se rindió.
