¡La verdad al fin sale a la luz! Juliana Oxenford está viviendo una completa pesadilla de la que ya no puede escapar.
La exreina de la televisión peruana se encuentra en su peor momento. Tras ser botada sin piedad de las pantallas chicas, ahora la vida le da otro golpe brutal que la tiene llena de puro dolor y frustración.
Para colmo de males, su propio exesposo la cambió por completo. Milovan Radovic decidió rehacer su vida y se muestra muy feliz al lado de la famosa actriz Vanessa Terkes.
El orgullo de Juliana está por los suelos y no tolera ver a su ex con otra. Le duele tanto que ya no sabe qué hacer para llamar la atención en las redes sociales.
En lugar de quedarse callada, se dedica a lanzar veneno y ataques contra el padre de sus hijos. Publica mensajes donde dice: “Si tu logro como padre es desestabilizar a la persona que cuida a tus hijos, no solo eres un mal padre, sos una pésima persona”.
Pero ahí no queda todo porque su rencor es tan grande que sigue insultando a escondidas. Para burlarse de la nueva pareja de su ex, se atrevió a escribir una frase muy cruel en sus cuentas oficiales.
Ella publicó sin pena: “Y como último acto de amor lo dejo rehacer su vida con alguien de su coeficiente intelectual similar al suyo para que nunca pueda sentirse inferior”.
Todo el país comenta sobre este escándalo. Hasta la conocida conductora Magaly Medina se quedó con la boca abierta al ver tanta maldad y tanto resentimiento acumulado en una sola persona.
La propia Magaly analizó la situación en su programa y soltó una verdad que todos piensan. La figura de ATV señaló sin filtros: “Le debe arder un poco que esté saliendo con Vanessa Terkes, porque dice que ahora que te conseguiste a alguien de un coeficiente intelectual igual al tuyo”.
Muchos vecinos y seguidores aseguran que las cosas malas le pasan por ser una mujer muy rencorosa. Dicen que su mal carácter y su incapacidad para sanar heridas la están destruyendo por dentro.
En lugar de avanzar y buscar la paz, Juliana prefiere vivir amargada y peleando con el mundo. La gente en la calle comenta que tanto odio la está enfermando y la aleja de la verdadera felicidad.
Una mujer que antes brillaba ante las cámaras hoy se ahoga en su propio veneno. Nadie la compadece porque ella misma se busca los problemas con su actitud tan odiosa y vengativa.

Mientras su exesposo disfruta de un nuevo romance y sonríe junto a Vanessa Terkes, Juliana sigue llorando sola frente al celular. Su soberbia no la deja perdonar y paga caro su falta de humildad ante los duros golpes del destino.
La vida le quitó el trabajo, le quitó el amor y ahora le quita la tranquilidad por completo. Esta triste historia demuestra que el odio nunca trae nada bueno y al final solo deja pura infelicidad.
