¡Un verdadero escándalo remece la política peruana! El conocido escritor y periodista Jaime Bayly dejó a todos con la boca abierta al revelar un hecho que causa indignación en todo el país. Según contó el propio periodista, la líder política Keiko Fujimori lo llamó directamente a su casa para ofrecerle cargos de representación diplomática en el extranjero.
La impactante revelación se dio a conocer luego de que Bayly hiciera pública su molestia por no ser considerado en puestos del Ministerio de Relaciones Exteriores. Poco después de ese reclamo, sonó el teléfono en su vivienda mientras él dormía. Su esposa contestó la llamada y lo despertó porque del otro lado de la línea estaba la mismísima Fujimori con una propuesta urgente.
Al contestar, el periodista escuchó una increíble oferta para ocupar nada menos que la Embajada del Perú en Caracas, Venezuela. “La presidenta peruana Fujimori ha llamado esta mañana aquí, a mi casa, y yo estaba durmiendo”, relató Bayly al reconstruir el sorpresivo diálogo telefónico. El escritor rechazó de inmediato la propuesta debido a su firme postura crítica hacia el régimen venezolano.
Sin embargo, lo más grave de este ofrecimiento no terminó ahí. Según la versión del comunicador, le condicionaron el puesto diplomático a cambio de que limpie la imagen de una alta autoridad de ese país. “Lo único que le pedimos, si es que quiere aceptar la embajada en Caracas, es que se retracte públicamente”, recordó Bayly sobre la exigencia que le hicieron para darle el cargo.
Ante la negativa del periodista de pedir disculpas en su programa, la oferta no se detuvo y pasaron a ofrecerle otra embajada lejana. La segunda alternativa que le pusieron sobre la mesa fue la Embajada del Perú en Irán, con sede en la ciudad de Teherán. Esta propuesta dejó completamente sorprendido al comunicador por los graves riesgos de seguridad en esa región del mundo.
Frente a esta insólita sugerencia, Bayly no dudó en responder con total firmeza y rechazar el peligroso destino. “¡Usted lo que quiere es que me maten! ¿Cómo voy a ser embajador suyo cuando caen las bombas de Estados Unidos?”, afirmó el periodista sobre la respuesta que le dio a Fujimori durante la llamada. Él dejó en claro que no pensaba mudarse a ese país por nada del mundo.
Pero las ofertas continuaron como si las embajadas fueran simples regalos para repartir sin importar la preparación. La tercera opción que le plantearon fue la Embajada del Perú en Oslo, ubicada en la helada Noruega. Esta propuesta surgió porque supuestamente le dijeron que a él le gustaba el clima frío y prefería evitar los lugares cálidos.
“Por último, hay una tercera embajada que le podemos ofrecer”, contó el escritor al detallar cómo intentaron convencerlo hasta el final. Sin embargo, este tercer intento tampoco funcionó y la conversación terminó sin ningún acuerdo. El periodista calificó todo el diálogo como un intento totalmente infructuoso.
Esta gravísima revelación muestra la ligereza con la que se manejan los cargos más importantes de la representación diplomática del Perú. Repartir puestos en el extranjero a través de una simple llamada telefónica demuestra una total falta de respeto hacia el Estado. El pueblo peruano merece explicaciones claras e inmediatas sobre este vergonzoso manoseo de las embajadas.
