¡Escándalo total en la política peruana! El conocido comunicador Phillip Butters ha lanzado una advertencia demoledora que hace temblar al país entero. Keiko Fujimori cometió un error gigantesco y gravísimo al permitir la fuga express de la exministra Betssy Chávez hacia México. Las fatales consecuencias de haber entregado ese salvoconducto entre gallos y medianoche van a destruir por completo la dignidad y la soberanía nacional.
Según las explosivas declaraciones de Butters, la dignidad del Perú ha sido arrastrada por el suelo de la manera más humillante. La Sheinbaum ha tratado al Perú como un paisito y ha tratado a Keiko con la punta del pie durante todo este oscuro proceso diplomático. La mandataria mexicana ni siquiera se molestó en hablar con Keiko, dejando todo en manos de subordinados.
Para empeorar esta terrible vergüenza internacional, la salida de la procesada se realizó con un descaro aterrador y sospechoso. Betssy ha salido del Perú en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana, lo que demuestra una jugada fría y calculada. Todo esto ya lo habían coordinado a la una y media de la mañana a espaldas de la justicia y del pueblo.
El canciller Carlos Espá demostró una incapacidad alarmante al intentar justificar semejante desastre con comunicados totalmente contradictorios e incoherentes. Es parte de la improvisación de este gobierno que debuta mal en relaciones exteriores y deja una imagen lamentable ante el mundo. Carlos Espá muy gracioso, pero a la hora de la hora él no decide nada en el país.
El verdadero peligro de esta decisión radica en el letal mensaje que se envía al resto del mundo sobre la crisis peruana. El propio Butters lo explicó con indignación al revelar lo que piensa el gobierno mexicano tras recibir a la prófuga. Ellos siguen pensando exactamente lo mismo: que Castillo es un perseguido político y que el Perú es un país racista que debe reponerlo.
Al conceder este salvoconducto ilegal, el gobierno peruano está pisoteando las normas internacionales que regulan el asilo diplomático en el mundo. La convención es clarísima al señalar que ningún investigado por delitos comunes puede recibir protección en sede diplomática. Sin embargo, al ceder tan dócilmente, Keiko le está dando la razón a la Sheinbaum en esta narrativa absurda.
Las terribles consecuencias de este acto impune abrirán de par en par la puerta a la impunidad total para todos los corruptos. A partir de hoy, cualquier procesado por la justicia buscará refugio para escapar volando del país sin dar la cara. Se va a poder meter a cualquier embajada cualquier persona que tiene un litigio pendiente sin que nadie pueda detener su vergonzosa huida.
El escenario futuro que vaticina Butters es sombrío y causa verdadero espanto entre todos los peruanos honestos. Mañana mismo podríamos ver a exautoridades cuestionadas o a procesadas por corrupción huyendo bajo este mismo mecanismo de escape diplomático. Ahora va a venir Dina Boluarte, se va a meter a una embajada y Keiko calladita sin mover un solo dedo para evitarlo.
Estamos presenciando un desastre histórico sin precedentes que destruye nuestro sistema de justicia y debilita al Estado. La conducción de la política exterior ha quedado en el absoluto ridículo por culpa de autoridades sumisas e incapaces de defender la patria. Un absurdo lo que ha hecho Keiko, dejando al país sumido en el desprecio internacional y a la merced de cualquier delincuente.
