La Republica pagaras muy caro tras la bajeza contra Olenka Zimmerman
En un acto que sólo puede describirse como un atropello cobarde y premeditado, los medios de comunicación controlados por la izquierda caviar —esos mismos que se autoproclaman “defensores de la democracia”— han lanzado una despiadada campaña de demolición contra la exmodelo, periodista y futura congresista Olenka Zimmermann. ¿Su crimen? Atreverse a pensar diferente. Atreverse a simpatizar con ideas de derecha. Atreverse a postular al Congreso del Perú como cabeza de lista de Avanza País por el Callao. ¡Imperdonable para los dueños de la doble moral!
El medio “La República”, tristemente célebre por su sesgo progresista y su defensa irracional de causas ideológicas disfrazadas de periodismo, publicó una nota descaradamente tendenciosa, recortando y manipulando declaraciones para exponer a Zimmermann al escarnio público.
En el artículo se destaca con sorna que la exconductora llamó “choros” a los políticos de derecha, aunque reconoció que vota por ellos porque “al menos respetan la libertad de expresión”. Y sí, ella misma lo dijo con claridad: prefiere a los que te dejan pensar y crecer libremente, incluso si tienen manchas, antes que a los que pretenden adoctrinar desde las aulas y silenciar desde los micrófonos.
¿Dónde está el escándalo? ¿Desde cuándo decir la verdad es delito? Olenka Zimmermann, con más coraje que cualquier político de turno, no se escuda en etiquetas ni discursos vacíos. Tiene el valor de decir lo que muchos peruanos sienten pero temen verbalizar: la izquierda en el Perú ha fracasado rotundamente. Ha infiltrado universidades, colegios, medios y hasta el arte, contaminando con su narrativa ideológica cada espacio de libertad.
¿Y ahora qué hacen? Como no pueden combatir sus ideas con argumentos, la atacan con titulares manipulados, fragmentos sacados de contexto y una horda de opinólogos que jamás pisaron un barrio del Callao, pero que pontifican desde sus escritorios sobre moral política. ¡Hipócritas!
Zimmermann, lejos de victimizarse, ha respondido con altura y firmeza. Ha dejado claro que no es ni de derecha ni de izquierda, que no se somete a etiquetas, y que su prioridad es el Perú y su gente. Señaló correctamente que muchos políticos de derecha son cómplices del caos actual por su inacción, por su cobardía y por su tibieza ante el avance sistemático de la izquierda radical. “¡Culpables de todo esto que está pasando por pelotudos!”, dijo Olenka. Y no se equivocó.
Titular tendencioso de La Republica contra Zimmermann

Desde aquí, nos solidarizamos con ella. Porque el Perú necesita voces sin miedo, ciudadanas con agallas, y figuras públicas que no estén al servicio de intereses ideológicos oscuros. Olenka Zimmermann representa a esa nueva ola de mujeres valientes que no se dejan intimidar por las hordas progresistas ni se callan frente a la inquisición caviar.
¡Basta ya de campañas de demolición! ¡Basta ya de linchamientos mediáticos! ¡El Perú se merece un debate político limpio, libre y valiente! Olenka no está sola: con ella está el pueblo que ya despertó del adoctrinamiento.
¡Fuerza, Olenka! ¡No estás sola! ¡Y a los medios caviares, les decimos: no nos callarán!



