Un verdadero terremoto político sacude al país entero tras una declaración explosiva. Rafael López Aliaga rompió el silencio y lanzó un ataque frontal directo a Palacio. Nadie antes se atrevió a cantarle sus verdades tan claro a la presidenta Keiko Fujimori.
El líder político no aguantó más el avance sangriento del crimen en las calles peruanas. En una entrevista exclusiva dejó en claro su total descontento con la lentitud del Gobierno. La delincuencia gana terreno mientras las autoridades parecen estar dormidas ante los ojos de la gente.
López Aliaga soltó una frase letal que dejó helados a los propios aliados del régimen. “Esperaba algo más al estilo de Alberto Fujimori”, disparó sin ningún tipo de filtro. Para él, los primeros sesenta días de mando han sido una decepción completa en seguridad.
El dirigente exigió acciones extremas de inmediato y pidió una “solución de shock” sin demora. Los constantes casos de extorsión, sicariato y asesinatos diarios reclaman medidas drásticas y urgentes. La paciencia de la población se agota y las promesas ya no alcanzan para nadie.
El dardo más doloroso apuntó directo a la memoria del padre de la actual mandataria. López Aliaga le recordó a Keiko cómo actuaba el expresidente en los peores momentos del terrorismo. Ese estilo de mano dura es el que muchos esperaban ver desde el primer día.
Las palabras más duras sonaron con enorme fuerza y dejaron temblando al oficialismo entero. «Yo espero de la señora Fujimori más rapidez, más rapidez. Aprende de su papá, su papá dio un shock a los 5 días, un shock a los 5 días», sentenció furioso.
López Aliaga criticó que se pierda tiempo valioso pidiendo permisos al Congreso de la República. El líder opositor afirmó que el Ejecutivo puede usar decretos de urgencia sin tantas vueltas. La lentitud burocrática solo da ventaja a los delincuentes que atacan a diario a inocentes.
El baño de sangre en el país no se detiene ni un solo minuto. Según las alarmantes cifras oficiales, cerca de trescientas personas murieron asesinadas en menos de dos meses. El promedio de cinco crímenes por día demuestra la gravedad extrema de esta pesadilla nacional.
Por eso, el reclamo no se quedó solo en quejas por la falta de firmeza. López Aliaga exigió recortar ministerios inútiles y poner todo el dinero del Estado en patrulleros. El mensaje final fue un misil directo a la forma de gobernar de Fujimori.
«Aquí falta un shock de reducción de ministerios, de aumento de presupuesto de seguridad ciudadana, pero hay que meterle billete, con palabritas no se hace las cosas», arremetió sin piedad. Exigió invertir mil millones de dólares para salvar la vida de los peruanos.
Aunque dijo que todavía apoya al Gobierno, la advertencia pública ya fue dada con fuerza. El reclamo de López Aliaga representa la bronca de millones que exigen paz y orden. Keiko Fujimori tiene ahora encima una presión feroz que nadie jamás se atrevió a ponerle.
