¡Escándalo total en la política peruana! La periodista Rosa María Palacios generó indignación tras salir a defender con garras y dientes a Gustavo Gorriti. Este sujeto es señalado como un operador que actuaba en las sombras.
La justicia finalmente tocó la puerta de Gorriti, quien debe responder por acusaciones de manipular la fiscalía. Sin embargo, Palacios intentó ponerlo como una víctima inocente y un gran héroe del periodismo.
Esta postura causó molestia en la opinión pública. Muchos consideran que la comunicadora perdió credibilidad al convertirse en defensora de un personaje rodeado de sospechas de corrupción que podría terminar en prisión.
En un intento por limpiar la imagen de Gorriti, la periodista lanzó duras críticas contra el sistema judicial actual. Ella atacó sin filtro a las autoridades que hoy investigan al controvertido personaje.
Durante sus polémicas declaraciones, la periodista afirmó: “Eso francamente es un asco ya dentro de los niveles de la fiscalía peruana, que digamos que son bien bajos, ¿no?”.
Para justificar su postura, la comunicadora recordó hechos del pasado y aseguró que Gorriti ya sufrió persecuciones. Según ella, el investigador sobrevivió en los años noventa a momentos muy oscuros.
Palacios remarcó sobre aquel episodio: “Gustavo Gorriti ya fue encarcelado arbitrariamente, estuvo secuestrado por el régimen de Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, y salvó la vida por la presión internacional”.
Pero lo más insólito fue cuando decidió culpar a Keiko Fujimori. Esto resulta absurdo para muchos, pues la lideresa política ni siquiera se encuentra ejerciendo el cargo de presidenta del Perú.
Sin argumentos sólidos, Palacios intentó vincular las investigaciones actuales con un presunto plan político. Ella lanzó un desafiante mensaje sin reparar en que los jueces actúan de forma totalmente independiente.
En su discurso, la periodista exclamó: “Si Keiko Fujimori quiere jugar este juego, pues va a tener que jugarlo mejor que su padre, ¿no? Que no pudo, porque esto coincide exactamente en el momento en que Keiko Fujimori llega al poder y es pura casualidad”.
Asimismo, la comentarista insistió en que existe una fijación desmedida contra el investigado. Ella afirmó que buscan responsabilizarlo de todos los problemas que enfrenta la nación.
Sobre este punto, Palacios agregó: “Realmente hay un grupo de gente en la política peruana que tiene una obsesión ya enfermiza con Gustavo Gorriti. Yo no sé en qué mundo marginal viven: ‘todo es culpa de Gustavo Gorriti, todo es culpa de Gustavo Gorriti’”.
Lejos de aceptar las imputaciones contra el operador mediático, la profesional prefirió desviar la atención hacia otros personajes del sistema de justicia que hoy están procesados o prófugos.
Al referirse al tema, la periodista sostuvo: “Miren, la culpa de la corrupción es de los corruptos. Tenemos jueces corruptos, fiscales corruptos, solo que en esta ocasión fueron descubiertos”.
También aprovechó para recordar casos de dinero entregado a campañas políticas por parte de empresarios. Según su versión, Gorriti solo cumplía con revelar hechos graves que incomodaban a grupos poderosos.
Sobre esos destapes, la comunicadora manifestó: “Ah, que el presidente del Banco de Crédito llegue con un maletín con 3 millones de dólares no será delito, pero vaya que da cuenta de la conducta moral del partido y de los empresarios. ¿Y eso quién lo reveló? Las investigaciones que sacó Gustavo Gorriti”.
Para finalizar, Palacios afirmó que las acusaciones actuales contra el investigado son solo un intento por tapar los escándalos del país y castigar a quien reveló la verdad.
En sus palabras finales, sentenció: “Por eso lo odian. Pero lo único que puso es un espejo delante de un montón de gente que no le gusta cuál es su imagen. Entonces hay que perseguirlo, hay que matar al mensajero y destruir el espejo”.
Con estas palabras, la periodista dejó clara su postura de apoyo total hacia Gorriti. Muchos ven esto como un intento de victimización para eludir el avance de la justicia.
Mientras Gorriti afronta la posibilidad de ir a prisión, la ciudadanía observa cómo se pretende culpar a políticos que ni siquiera están en el poder. La verdad saldrá a la luz.
