La justicia peruana finalmente ha puesto la mira sobre el hombre que debía cuidar nuestros votos. Piero Corvetto, el actual jefe de la ONPE, está contra las cuerdas tras un escándalo que ha dejado a todo el país indignado. Lo que pasó el pasado domingo no tiene nombre y las autoridades ya no están dispuestas a pasarle ni una sola falla más.
El Jurado Nacional de Elecciones tomó una decisión histórica este lunes 13 de abril al denunciarlo penalmente. Se le viene la noche a Corvetto y a otros tres funcionarios que permitieron un caos total en las urnas. La denuncia ya está en manos de la fiscalía y busca que los responsables paguen por el desastre electoral que vivimos.
UN ESCÁNDALO QUE HUELE A CÁRCEL
No se trata solo de errores simples, sino de delitos graves que podrían llevar a Corvetto directo a prisión. Lo acusan de atentar contra el derecho de sufragio y de demorar de forma sospechosa sus funciones oficiales. Miles de personas se quedaron sin votar porque el material no llegaba a tiempo y las mesas nunca abrían.
La denuncia presentada por el JNE es clara al señalar que hubo una obstaculización del acto electoral. El responsable directo es Piero Corvetto Salinas, quien ahora deberá responder ante el doctor Ronald Angulo Zavaleta. Junto a él, otros gerentes de la ONPE también están bajo la lupa de la justicia por este desorden.
EL JNE PIDE SU CABEZA DE INMEDIATO
Es increíble que el mismo organismo que lo puso en el cargo ahora sea el que pide su salida inmediata. La caída de Corvetto parece inevitable luego de que se confirmara que más de 52 mil peruanos no pudieron elegir a sus gobernantes. El sentimiento de traición en las calles es total y la presión para que deje el puesto aumenta cada hora.
La Procuraduría del JNE no ha tenido piedad y ha solicitado que se investigue hasta el último detalle. “Se interpone denuncia penal contra el jefe de la ONPE”, dicta el documento oficial que marca el inicio de su fin. Este es un golpe mortal para la carrera de un funcionario que prometió transparencia y solo entregó confusión.
LA JUNTA NACIONAL DE JUSTICIA ENTRA EN ACCIÓN
Por si fuera poco, la Junta Nacional de Justicia ha decidido abrir una investigación preliminar contra este cuestionado personaje. Corvetto está acorralado por todos los frentes y su ratificación en el cargo ahora pende de un hilo muy delgado. En un pleno extraordinario, se decidió por unanimidad que su gestión debe ser revisada con lupa.
La JNJ solicitará un informe detallado sobre cómo este hombre llegó a dirigir la ONPE y si merece seguir allí. La crisis electoral del 2026 ha tocado fondo y el pueblo exige que se limpie la institución de gente incompetente. No se puede permitir que el futuro del Perú esté en manos de quienes no saben organizar ni una mesa de votación.
EL CLAMOR DE UN PUEBLO BURLADO
Mientras Corvetto se prepara para defenderse, la gente en las calles pide justicia y que no se le deje escapar. Su destitución es el único camino para recuperar la confianza en nuestro sistema electoral que hoy está por los suelos. El daño ya está hecho, pero el castigo penal podría servir de lección para que esto no vuelva a suceder jamás.

Los peruanos esperan que la fiscalía actúe con rapidez y que los domicilios de Corvetto sean vigilados. No habrá paz hasta ver a los responsables rendir cuentas ante un juez por burlarse de la voluntad popular. El tiempo se le agotó al jefe de la ONPE y el destino parece haberle reservado un lugar tras las rejas.
