Se acabo todo para Milagros Leiva
La polémica está encendida, el ambiente televisivo arde y las redes no han parado de estallar desde que se difundió la ya tristemente célebre entrevista de Milagros Leiva al presidente José Jerí en el podcast “Siempre a las 8” de El Comercio. Lo que debió ser una conversación seria, rigurosa y centrada en la agenda nacional terminó convertido —según coinciden críticos y espectadores— en un espectáculo incoherente, frívolo y bochornosamente alejado del estándar que se espera cuando un jefe de Estado se sienta frente a un periodista político.
El terremoto mediático se desató cuando figuras como Magaly Medina y César Hildebrandt, voces influyentes y temidas dentro del análisis y la crítica nacional, lanzaron fuertes dardos contra lo que calificaron como una “entrevista fallida”, “vergonzosa” y hasta “una oda a la frivolidad”. Y es que pocas veces un encuentro entre periodista y presidente había generado semejante indignación colectiva.
Un giro hacia el espectáculo… y el comienzo del desastre
Todo comenzó cuando, en lugar de enfocarse en los grandes problemas del país, Milagros Leiva llevó la conversación hacia temas de farándula, preguntándole al presidente sobre personajes como Samantha Batallanos, Rosángela Espinoza y otros rostros del espectáculo que nada tenían que ver con la coyuntura nacional. Pero lo que realmente incendió la opinión pública fue el momento en que la conductora invitó a Jerí a bailar ‘La Máquina’, el viral que circula en TikTok.
Para muchos, fue el instante exacto en que la entrevista dejó de ser una entrevista y se convirtió en un meme. La escena fue tan inesperada que varias figuras de los medios se quedaron sin palabras.
Magaly Medina no perdonó el desliz
La primera en reaccionar fue Magaly Medina, quien desde su trinchera en “Magaly TV La Firme” destrozó sin contemplaciones la actuación de Leiva. Entre risas irónicas y un tono que rozaba la indignación, lanzó frases que ya se han vuelto tendencia:
“Yo ni siquiera sé qué diablos es ‘La Máquina’. Imagínate yo que hago farándula”.
Medina no solo criticó el contenido, sino el enfoque completo de la entrevista. Para ella, Leiva —quien presume ser una periodista política— cayó en el terreno del “chisme barato y el rumor de callejón”, dejando muy mal parado no solo al programa, sino a El Comercio mismo. Sus palabras resonaron con fuerza:
“No te pases, Leiva, no te pases. Qué pena me da El Comercio, que te hayan contratado para eso”.
Hildebrandt sube la intensidad y enciende aún más la controversia
Pero si alguien derramó gasolina sobre la hoguera, ese fue César Hildebrandt. El periodista fue tajante, duro y lapidario en su evaluación, calificando lo ocurrido como un espectáculo “vergonzoso”, una muestra de adulación extrema y una señal alarmante de la crisis del periodismo político.
Con frases que ahora recorren todas las plataformas, Hildebrandt dejó clara su postura:
“Jamás había asistido a un espectáculo como el que Leiva y Jerí le han dado al país. Jamás había visto al oficio de comunicar como el arte de la adulación llevada a los extramuros de la desvergüenza”.
Sus palabras dieron la vuelta al país. Y como si fuera poco, lanzó una bomba sarcástica que se convirtió en titular:
Que la próxima entrevista al presidente la haga Susy Díaz.
La ironía no tardó en ser compartida, comentada y amplificada en todo el ecosistema digital.
Un papelón que quedará para la historia
Entre críticas, memes, fragmentos virales y un eco mediático que no da tregua, el episodio se ha consolidado como uno de los tropiezos más comentados del periodismo reciente. Tanto Medina como Hildebrandt coincidieron en algo fundamental: la entrevista dejó muy mal parado al periodismo peruano, y fue un triste recordatorio de lo que ocurre cuando un espacio político se transforma en un show improvisado.

Mientras la polémica sigue creciendo, una cosa es clara: el papelón de Milagros Leiva con el presidente José Jerí ya es parte del archivo histórico de los desastres mediáticos nacionales.



