Tatiana Astengo te mereces lo que sembraste
¡Lima arde! El pasado lunes 24 de noviembre, bajo los focos y el glamour que tanto anhela, reapareció la eterna «activista» y actriz del establishment progre, Tatiana Astengo. El motivo: el avant premiere de ‘Uchpa: La Película’, un evento que, en lugar de ser un simple lanzamiento cinematográfico, se convirtió en el escenario perfecto para un nuevo acto de victimismo y, sobre todo, para exponer la descarada contradicción que define a esta figura.
Mientras la gran mayoría de peruanos lucha día a día por la canasta básica, la señora Astengo, con una sonrisa de suficiencia, se da aires de guardiana de la moral y de revolucionaria de alfombra roja.
💸 EL LUJO DEL ACTIVISMO: ASTENGO, LA PARÁSITA ILUSTRE DEL PRESUPUESTO PÚBLICO
La actriz, quien logró el estrellato gracias a telenovelas y series de amplio consumo popular (¡un consumo que ahora mira por encima del hombro!), se apresuró a declarar a La República que su participación en protestas “no es ninguna novedad, siempre lo hago, desde toda la vida”. ¡Menuda revelación! El problema no es que proteste; el problema es que, tras cada marcha fallida, tras cada desplante a la autoridad que juró en la última trifulca, esta supuesta «defensora del pueblo» inmediatamente retorna a la cómoda y gorda teta del Estado para seguir «parasitando» del presupuesto nacional, exigiendo y, lo que es peor, obteniendo fondos para proyectos que, seamos sinceros, nadie ve.
¡El cinismo es monumental! La misma persona que critica al sistema y a los «políticos disfrazados» es la que sistemáticamente se beneficia de los mecanismos de financiamiento estatal para el cine. Es la doble moral en su máxima expresión: ser «antisistema» con el dinero del contribuyente.
😡 ¡LA VERGÜENZA DE LA REPÚBLICA!: EL ATAQUE SIN RESPUESTA A LA POLICÍA
El ojo público la tenía en la mira, no por un performance memorable en el cine, sino por un escándalo callejero: insultar groseramente a agentes de la Policía Nacional del Perú en una reciente marcha. En su reaparición, ¿ofreció una disculpa? ¿Aclaró su desmedida reacción? ¡Por supuesto que no!
En un acto de evasión digno de una actriz dramática, se limitó a justificar la crítica como un “parte de…” inherente al Perú. Y ahí es donde su discurso se desmorona:
“Siempre va a haber críticas y es parte de… y en un país como Perú, más críticas todavía siempre hay por la gente.”
Astengo invierte el argumento: la culpa de las críticas no es de su conducta bochornosa y malcriada, ¡sino del país! ¡Es el Perú el que no está a la altura de su intelecto progresista! Luego, se lanza a la tribuna barata de la educación, afirmando con una ligereza pasmosa que el presupuesto para la educación se ha bajado y que “no quieren un país y a unos jóvenes educados”. ¡Qué conveniente! La actriz que exige que el Estado financie sus películas mediocres se victimiza por la falta de fondos en educación, cuando ella misma forma parte de una élite cultural que drena recursos públicos para producciones que a menudo solo sirven para alimentar su ego y su agenda política.
🎬 ¡ALTO AL DESPILFARRO! CINE MEDIOCRE NO TENDRÁ AUMENTO
La gran noticia que Astengo y su séquito deben digerir es que, a pesar de sus lloriqueos y sus exigencias disfrazadas de «activismo responsable como ciudadana», no habrá aumento de presupuesto para el cine mediocre.
El público peruano está cansado. Está cansado de ver cómo el dinero que podría ir a escuelas, hospitales o a la seguridad de la misma policía que ella insulta, termina engrosando las arcas de películas de nicho, con baja convocatoria, nulo impacto cultural y, a menudo, cargadas de un panfleto político que solo polariza.
Tatiana Astengo puede emocionarse por los documentales, puede hablar de la necesidad de «ver más allá de tus narices», pero el país ya se ha dado cuenta de la verdad: su activismo es una máscara de PR que le permite seguir orbitando alrededor de la financiación estatal. Es una parasitaria que, cuando la calle le da la espalda, corre a Mendigar fondos a los mismos «políticos» que supuestamente combate.

¡La gran farisea del cine peruano ha sido expuesta! Su aumento de protagonismo solo se ha dado en el terreno de la polémica y el escándalo, no en el de la calidad artística. Y mientras ella siga confundiendo el dinero público con su bolsillo privado y su agenda ideológica, el grito de la mayoría será claro: ¡Basta de cine mediocre con dinero del Estado!



