¡Una bomba política ha estallado y remece los cimientos de nuestra historia reciente! El ex canciller Francisco Tudela ha decidido romper el silencio para revelar la verdad más incómoda y oculta del país. Según sus impactantes declaraciones, el violento odio que la izquierda y el antifujimorismo sienten por Alberto Fujimori no es por lo que todos pensamos. La verdadera razón es mucho más oscura y profunda.
Durante décadas, nos han vendido una historia oficial que, según Tudela, es solo una máscara para engañar al pueblo. Las masas han sido alimentadas con un discurso repetitivo, pero la realidad detrás de tanta furia política acaba de quedar completamente al descubierto. El verdadero motivo del odio ha sido finalmente revelado.
La destrucción del sueño socialista
El ex canciller desarmó por completo el argumento de la izquierda al explicar qué fue lo que realmente enfureció a este sector. Fujimori no solo cambió la economía, sino que pulverizó los planes que los comunistas habían construido durante muchísimos años en el Perú. Fujimori destruyó la obra de una vida entera de dos generaciones de comunistas y socialistas.
Antes de los años noventa, el Perú vivía bajo un modelo estancado que venía desde la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado. Ningún gobierno posterior se había atrevido a tocar ese sistema caduco que tanto amaba la izquierda radical. El núcleo duro del antifujimorismo es el odio a la destrucción del Estado socialista.
El modelo económico que lo cambió todo
Tudela asegura que el verdadero dolor de los enemigos de Fujimori radica en el bolsillo y en la pérdida del control del Estado. Al abrir los mercados y privatizar las empresas públicas destruidas, el ex mandatario sepultó el sueño de la patria comunista. Todos dicen que son antifujimoristas porque Fujimori implantó el modelo neoliberal.
Al cambiar las reglas del juego e introducir la propiedad privada, se dio un golpe mortal a quienes querían un país controlado por los políticos. Esta transformación radical salvó la economía, pero generó un resentimiento eterno en los pensadores de izquierda. Fujimori creó un Estado de economía libre, que es el Estado en el cual vivimos.
La gran mentira de los derechos humanos
Una de las partes más escandalosas de la revelación de Francisco Tudela es cómo la izquierda utiliza las tragedias nacionales. El ex canciller no niega los errores del fujimorismo, pero desenmascara el doble rasero con el que se mide la historia peruana. Los derechos humanos y la democracia son el arma de propaganda política más eficaz.
Tudela denunció la tremenda hipocresía de los caviares que lloran por la democracia actual, pero aplaudían las dictaduras militares del pasado. Recordó con indignación que la propia Comisión de la Verdad tenía en su entrada la foto del dictador golpista Juan Velasco. De la violación de la democracia por parte de Velasco no habla nadie. En conclusión, el antifujimorismo es solo una venganza ideológica disfrazada de justicia.
