¡Un escándalo total sacude al Congreso y la verdad tiene que salir a la luz ya mismo! Los sectores de izquierda han desatado una campaña de odio contra la senadora Martha Moyano. Han armado un circo mediático para destruir su imagen sin piedad.
Toda esta polémica estalló durante el debate sobre las facultades legislativas que el gobierno necesita con urgencia. El país entero exige mano dura para frenar la delincuencia desatada en las calles. También se necesitan medidas inmediatas para proteger a miles de familias humildes frente al fenómeno de El Niño.
En medio de la discusión, los políticos opositores inventaron pretextos absurdos y abandonaron la sesión de trabajo. Ante ese cobarde abandono, la senadora dijo con total claridad una frase que los enemigos del orden manipularon: “Bueno, ser autoritario no es tan malo. (…) En algunos casos, a veces hay que tomar decisiones”.
Esas palabras llenas de firmeza fueron sacadas de contexto por los eternos críticos del progreso. Los sectores zurdos salieron furiosos a gritar mentiras y acusaron falsamente a Moyano de avalar dictaduras crueles. ¡Una completa farsa para engañar a la población que vive con miedo al crimen!
La senadora jamás defendió abusos de poder ni dictaduras sangrientas en ningún momento. Habló con realismo de actuar con determinación frente al peligro que vive la gente inocente. Cuando la delincuencia golpea a los barrios más pobres, la debilidad política solo trae dolor y muerte.
Con total valentía, Moyano desenmascaró la jugada sucia de quienes huyeron del debate parlamentario. La congresista denunció: “Puede ser que no tengan argumentos válidos para defenderlo, o puede ser que simplemente creen que con esto pueden chantajear”. ¡Una verdad contundente que les dolió profundamente a sus atacantes!
Los opositores de Juntos por el Perú, Buen Gobierno y Ahora Nación prefieren bloquear todo el avance del país. Su única meta política es obstruir al gobierno y frenar las leyes que protegen a los ciudadanos. No les importa el sufrimiento del pueblo ni los desastres naturales que amenazan a las familias.
Incluso cuando hubo un simple fallo administrativo en la votación, la senadora explicó la realidad sin rodeos: “Precisamente hubo un error, tecnicismo”. Pero la izquierda usó este tropiezo formal para hacer un escándalo mayúsculo y armar un teatro vergonzoso ante las cámaras.
La congresista Ruth Luque y sus aliados solo buscan paralizar las obras y trabar los acuerdos importantes. Se niegan a permitir que las fuerzas del orden tengan las herramientas legales necesarias para capturar criminales. Prefieren el caos antes que ver un país seguro y en paz.
Por esta razón, miles de peruanos levantan la voz en un acto de solidaridad absoluta con Martha Moyano. No permitiremos que los discursos de odio tuerzan la realidad de los hechos. El país necesita líderes valientes que tomen decisiones firmes contra los delincuentes y los oportunistas políticos.
