Solidaridad con queca tras la canallada de Curwen
¡Es increíble lo que está pasando en nuestro país! Hoy levantamos la voz para defender a una mujer valiente, una mujer que no tiene pelos en la lengua y que hoy es el blanco de un ataque injusto. Estamos hablando de la gran Johanna San Miguel, quien está siendo perseguida simplemente por decir lo que millones de peruanos piensan en sus casas.
La libertad de expresión parece que ya no existe para los que defienden los valores de siempre. Ahora, si tú dices lo que crees, te saltan al cuello. Y eso es exactamente lo que está haciendo ese personaje conocido como Curwen, un joven que se cree dueño de la verdad y que ha decidido atacar con todo a nuestra querida Johanna.
Una mujer valiente contra la corriente
Johanna San Miguel siempre ha sido una mujer de carácter, alguien que no se deja pisar el poncho por nadie. Pero esta vez, el ataque ha cruzado todos los límites. Ella solo se atrevió a decir su verdad, una verdad que para muchos es clara como el agua. Sin embargo, los grupos radicales y los activistas de internet se han unido para tratar de destruirla emocionalmente y profesionalmente.
Es realmente triste ver cómo una trayectoria de tantos años en la televisión se ve empañada por gente que no tolera una opinión distinta. Johanna no ha insultado a nadie, solo ha puesto sobre la mesa su forma de ver el mundo. Pero parece que en estos tiempos, tener una opinión propia es un pecado mortal para los que se dicen ser «tolerantes».
Las palabras que encendieron la polémica
Todo empezó cuando Johanna, con esa honestidad que la caracteriza, dejó en claro su postura sobre la identidad de las personas. Ella fue directa y no usó palabras raras para confundir a la gente. Fue al grano, como nos gusta a los peruanos que hablamos claro.
Para mí solo hay hombre y mujer, y lo digo claramente porque es mi opinión y lo que pienso.
Con esta frase tan sencilla, Johanna San Miguel se puso en la mira de los que quieren cambiarlo todo. Ella reafirmó que para su visión del mundo, las cosas son simples. Pero esto fue suficiente para que el activista Curwen saliera a disparar con insultos y etiquetas feas, tratando de dejarla mal ante todo el público.
El ataque furioso de Curwen
Este joven YouTuber, que siempre defiende ideas que a muchos nos parecen extrañas, no tardó en insultar a Johanna. La llamó cobarde y usó palabras fuertes para intentar humillarla. Es el colmo que alguien se sienta con el derecho de obligar a los demás a pensar como él.
Yo les pido a los homofóbicos y a los transfóbicos, como Johana San Miguel, que sean valientes. Si ellos realmente se sienten tan orgullosos de su homofobia, de su transfobia, que sean valientes, que no sean cobardes.
¿Desde cuándo dar una opinión te hace ser una cobarde? Al contrario, se necesita mucha valentía para decir lo que Johanna dijo, sabiendo que hoy en día te pueden cerrar las puertas por no seguir la moda progre. Curwen incluso se metió con las creencias religiosas y las tradiciones de las familias, demostrando una falta total de respeto por lo que la mayoría del pueblo peruano valora.
La defensa de nuestra identidad
No podemos permitir que a una mujer se le trate así por defender las buenas costumbres. Johanna San Miguel está siendo atacada por una comunidad que dice buscar respeto, pero que no respeta a quien piensa diferente. La están queriendo cancelar y borrar del mapa solo por decir que, para ella, la biología manda.
Es indignante ver cómo se burlan de las preocupaciones de los padres de familia. Cuando Johanna o cualquier otra persona menciona la protección de los niños, estos activistas se ríen. Curwen incluso comparó el respeto a las personas con el hecho de que a él no le gusta la religión, mezclando papas con camotes solo para atacar la fe de la gente.
¡No estás sola Johanna!
Desde aquí le decimos a Johanna San Miguel que no se rinda. El pueblo que la ve todos los días, la gente de a pie, la madre de familia y el trabajador, saben que ella está diciendo lo que siente el corazón de muchos. No podemos dejar que los ataques injustificados de los progres silencien a las figuras que se atreven a hablar con claridad.
Es hora de despertar y ver cómo están tratando de destruir a quienes defienden la familia y la realidad. Johanna es una guerrera y estamos seguros de que no se va a quebrar. No importa cuántos videos grite Curwen o cuántos ataques reciba en las redes sociales, la verdad siempre sale a la luz.
¡Fuerza Johanna! El Perú que ama sus tradiciones y que respeta la opinión de los demás está contigo. No permitiremos que la dictadura del pensamiento nos diga qué decir en nuestro propio país. La libertad se defiende con la frente en alto, tal como lo estás haciendo tú.



