Gustavo Gorriti con la soga al cuello
El Perú entero está temblando tras revelarse una de las traiciones más grandes de nuestra historia reciente. Se acabó el misterio que rodeaba al polémico periodista Gustavo Gorriti, director del medio IDL-Reporteros.
Durante años este hombre manejó los hilos de la política peruana desde la oscuridad de su oficina. Hoy la verdad sale a la luz y nos deja a todos con la boca abierta.
La policía antiterrorista ha encontrado pruebas que nadie esperaba ver. Resulta que el hombre que decía defender la justicia tendría vínculos con el terrorismo de Sendero Luminoso.
La Amiga Fugitiva que Cantó Todo el Secreto
Todo este terremoto comenzó con la confesión de una mujer llamada Ivonne Moreau. Ella no es cualquier persona, pues se trata de una terrorista que hoy está escapando de la justicia.
Moreau confesó que es amiga de la infancia de Gustavo Gorriti desde hace mucho tiempo. Pero no solo eran amigos de juegos, sino que mantenían una comunicación muy peligrosa.
La Dircote detectó llamadas y mensajes que vinculan directamente a Gorriti con Sendero Luminoso. Esta mujer era el puente para que los terroristas se comunicaran con el mundo exterior.
El Sucio Negocio de los Libros para el Terror
Lo más indignante de este caso es para qué se usaban esas llamadas telefónicas. Según las investigaciones, ellos coordinaban la entrega de unos cien libros prohibidos.
El objetivo de estos libros era juntar dinero para el Movadef, el brazo político de los senderistas. No se trataba de simple periodismo como ellos quieren hacernos creer ahora.
El coronel Max Anhuamán fue muy claro al señalar que esto era una red de apoyo. «Moreau funcionaba como una correa de transmisión de la organización terrorista», sentenció el oficial.
Infiltrados en el Corazón de la ONG
Pero la cosa no queda ahí, porque dentro de la propia organización IDL había gente con un pasado oscuro. El caso de Gerardo Saravia ha dejado a todos los peruanos con mucha rabia.
Este hombre fue el editor de la revista de la ONG de Gorriti y estuvo preso. Salió de la cárcel gracias a un favor presidencial muy extraño en el año 2001.
Lo más increíble es que quienes lo ayudaron a salir eran abogados de la misma oficina de Gorriti. Parece que todo estaba planeado para infiltrar a estas personas en puestos clave.
El Falso Enfermo que Defendía a Abimael Guzmán
Gerardo Saravia salió de prisión diciendo que estaba muy enfermo de diabetes. Sin embargo, en lugar de cuidarse, se dedicó a atacar al país desde las redes sociales.
La policía descubrió que usaba el nombre falso de ‘Perico Díaz’ para esconder su verdadera identidad. Desde esa cuenta en internet se dedicaba a decir cosas buenas del asesino Abimael Guzmán.
«Investigaciones revelaron que Saravia continuó difundiendo la ideología de Sendero Luminoso», dice el informe policial. Esto demuestra que nunca se arrepintieron del daño que le hicieron al Perú.

El Fin de un Imperio de Mentiras y Engaños
Con todas estas pruebas, el imperio de Gustavo Gorriti se está cayendo a pedazos. El pueblo peruano ya no se deja engañar por quienes dicen ser santos pero actúan como demonios.
Es hora de que la justicia actúe con mano dura contra quienes pactan con el terrorismo. El país no puede permitir que operadores en la sombra nos sigan manipulando desde la oscuridad.
Este es el final de una era donde unos pocos se creían dueños de la verdad. Hoy la patria se defiende y pide que todos los responsables paguen por sus actos en la cárcel.



